domingo, 21 de mayo de 2023

EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3 VERSICULO 22


 

EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3 VERSICULO 22

RV1960

NVI1999

BTX4

Después de esto, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba.

Después de esto Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea. Allí pasó algún tiempo con ellos, y bautizaba.

Después de esto, JESÚS fue con sus discípulos a la tierra de Judea, y estaba allí con ellos y bautizaba.

TR+

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μετα G3326:PREP Después ταυτα G3778:D-APN estas (cosas) ηλθεν G2064:V-2AAI-3S vino ο G3588:T-NSM el ιησους G2424:N-NSM Jesús και G2532:CONJ y οι G3588:T-NPM los μαθηται G3101:N-NPM aprendedores αυτου G846:P-GSM de él εις G1519:PREP hacia dentro την G3588:T-ASF a la ιουδαιαν G2453:A-ASF Judea γην G1093:N-ASF tierra και G2532:CONJ y εκει G1563:ADV allí διετριβεν G1304:V-IAI-3S estaba gastando (tiempo) μετ G3326:PREP con αυτων G846:P-GPM ellos και G2532:CONJ y εβαπτιζεν G907:V-IAI-3S estaba sumergiendo

post haec venit Iesus et discipuli eius in iudaeam terram et illic demorabatur cum eis et baptizabat

KJV

After these things came Jesus and his disciples into the land of Judaea; and there he tarried with them, and baptized.

TCB

Vino Jesús. Jua_2:13; Jua_4:3; Jua_7:3.

 

Y bautizaba. Jua_3:26; Jua_4:1, Jua_4:2.

 

COMENTARIOS:

SAN JUAN CRISOSTOMO

“Con ocasión de las fiestas solemnes, subía a Jerusalén y allí impartía sus enseñanzas públicamente a los judíos presentes, autorizando su doctrina con milagros. Pasados los días de fiesta, regresaba junto al Jordán, pues era grande la multitud que allí acudía. Buscaba siempre los lugares más frecuentados, más no por ostentación o deseo de gloria y honores, sino porque quería reportar beneficio a cuantos fuera posible. Más adelante dice el evangelista que no era Jesús, sino sus discípulos quienes bautizaban. Razón por la cual también en este pasaje ha de sobreentenderse que eran ellos los que bautizaban.”

A.T ROBERTSON

“Los seis discípulos estaban con Él, y en 4:2 Juan explica que Jesús bautizaba por mano de sus discípulos.”

GARY BURGE

“Algunos eruditos piensan que esta sección (junto con las narraciones del capítulo 1 dedicadas al Bautista) suple una necesidad de la congregación a la que se dirige este Evangelio. En la introducción (Vea comentario NVI a Juan del mismo autor) mencioné que es posible que el Evangelio de Juan hubiera sido escrito no solo con una intención evangelizadora, sino también para tratar cuestiones que aquejaban a la iglesia cristiana. Tanto el retrato que se traza de Jesús, como los relatos seleccionados de los archivos históricos y los dichos preservados en ellos sirven para satisfacer las necesidades de los lectores inmediatos de Juan.

En Hechos 19:1–7 se nos dice que había personas en Éfeso que eran seguidores de Juan el Bautista pero que no creían en Jesús. Ciertos datos posteriores al periodo apostólico sugieren incluso que este tipo de comunidades que veneraban a Juan el Bautista y rechazaban el mesianismo de Jesús siguieron existiendo por espacio de algunas generaciones más. Si esta polémica era una realidad en las primeras comunidades que leyeron el Cuarto Evangelio, entonces 3:22–36 se convierte en un potente correctivo.”

Tras su conversación con Nicodemo, Jesús y sus seguidores se dirigen a las regiones situadas al este de Jerusalén, donde este desarrolla un ministerio muy parecido al de Juan el Bautista (3:22). Se trata de un dato interesante, puesto que es el único pasaje que menciona que Jesús tuvo un ministerio bautismal. Sin embargo, hemos de dejar claro que en este momento Jesús practica un bautismo de arrepentimiento, sin duda como el de Juan, puesto que, como dice 7:37–39, el Espíritu (un rasgo del bautismo cristiano) todavía no ha sido impartido. No obstante, Juan aclara que no era el propio Jesús quien bautizaba a los penitentes, sino sus discípulos (4:2). Imaginémonos la clase de elitismo que podría haberse desarrollado en la iglesia antigua entre quienes habían sido bautizados directamente por Jesús y quienes lo habían sido por alguno de sus discípulos.”

RAYMOND BROWN

“No hay una secuencia lógica entre los versículos 21 y 22. Jerusalén está en Judea, de modo que es difícil comprender cómo se puede decir que Jesús dejó Jerusalén para retirarse a la región de Judea. Ainón, cerca de Salin, no ha sido identificada aún con certeza. Se encontraba en el valle superior del Jordán o bien, más probablemente, en Samaria, cerca de Siquem. La indicación del tiempo es interesante, porque sitúa todo el ministerio de Jesús en los capítulos 1-4 antes del arresto del Bautista. Los sinópticos conocen sólo la actividad ministerial de Jesús realizada después de este hecho.”

NOTA: (Raymond Brown, dice que no hay secuencia lógica entre los versos 21 y 22, sin embargo a mi modo de entender el contexto, si que puede haber una explicación razonable, y esta es, que el Evangelio de Juan estaba dirigido a personas que quizás no conocieran de fondo la Region de Judea. Para cualquier judío, era perfectamente conocido que Jerusalén se encontrara en Judea, pero para los ignorantes de la geografía de la época, los iletrados, pobres y humildes a los que llego este evangelio, les resultaría difícil ubicarse en estas regiones. Por lo tanto la “sobreabundancia” en la explicación de Juan es perfectamente lógica” Edwing P.)

A.W PINK

Y estuvo allí con ellos, y bautizaba… Esto debe leerse a la luz de Juan 4:2. Al vincular estos dos versículos juntos se establece un principio importante: lo que hacen los siervos de Cristo por su autoridad es como si hubiera sido hecho por Cristo personalmente. Es lo mismo que leemos en 2 Corintios 5:20: "Ahora bien, somos embajadores de Cristo, como si Dios te suplicara por nosotros: te rogamos vosotros en lugar de Cristo, reconciliaos con Dios.” Es lo mismo en la oración. Cuando realmente oramos al Padre en el nombre de Jesucristo, es como si Cristo mismo fuera el suplicante.”

DAVID GUZIK

“Jesús, junto con sus discípulos, hizo una obra de bautismo aparentemente similar a la de Juan el Bautista. Esta era la humilde forma de Jesús de reconocer la bondad y la importancia de la labor de Juan.

i. De la labor de bautismo de Jesús, Morris observa: “Más probablemente representa una continuación del ‘bautismo de arrepentimiento’ que era característico de Juan el Bautista.” Sabemos que cuando Jesús comenzó a predicar, inició con el mismo mensaje de Juan: arrepentirse (Mateo 3:2 y 4:17). Tenía sentido que Jesús también practicara el símbolo de arrepentimiento que Juan utilizó con tan gran efecto

ii. “El bautismo llevado acabo ahora por los discípulos [de Jesús] parece haber permanecido en gran medida en la misma posición que la de Juan.” (Alford)

iii. “Entretenerse” [estuvo] es otra palabra que no es muy específica, pero nos da la impresión de un tiempo tranquilo en el que Jesús y sus discípulos llegaron a conocerse mejor.” (Morris)

iv. La ubicación de la labor de bautismo de Jesús no se reporta. Esto puede ser debido a que sucedió en varias partes en el área general.”

COMENTARIO BIBLICO MUNDO HISPANO

Después de esto o “de estas cosas” se refiere a los eventos registrados cuando estuvieron en Jerusalén: la limpieza del templo, las señales realizadas y la conversación con Nicodemo. Sus discípulos, a esta altura, probablemente incluían a Andrés y Pedro, Juan y Jacobo, Felipe y Natanael, los seis que le siguieron desde el Jordán a la boda en Caná y de allí a Jerusalén. A la tierra de Judea se refiere a la zona de Judea como distinta de Jerusalén, probablemente cerca del Jordán donde bautizaban.

Plummer observa que el ministerio de Jesús se extendió primero en el templo (2:14), luego en Jerusalén (2:23), después en Judea y finalmente en Galilea (4:45; 6:1). Y pasaba allí un tiempo con ellos. Se piensa que este ministerio en Judea duró unos seis o siete meses, quizás extendiéndose desde mayo, después de la fiesta (2:13), hasta la cosecha en noviembre o diciembre (ver 4:35).”

JOHN MACARTHUR

“El propósito de Jesús al dejar Jerusalén era doble: estar con los discípulos e inaugurar la predicación que llevaría a su ministerio bautismal (aunque Jesús no bautizaba personalmente, solo sus discípulos; cp. 4:2). Estuvo con traduce una forma del verbo diatribō, el cual implica que fue una cantidad de tiempo considerable (cp. su uso en Hch. 12:19; 14:3, 28; 15:35; 25:14), probablemente varios meses. Durante este intervalo, Jesús bautizaba con sus discípulos a quienes iban a oírlo predicar y atendían su llamada al arrepentimiento (cp. Mt. 4:17). Sus bautismos anticipaban el bautismo cristiano, cuya institución no se daría hasta después de la muerte y resurrección (hechos retratados en el bautismo cristiano; cp. Ro. 6:3-4).”

JOHN GILL

“Los judíos dicen comúnmente que Jerusalén no estaba dividida entre las tribus y que no pertenecía a ninguna tribu; y si es así, entonces con mayor propiedad aún podría decirse que Cristo vino a la tierra de Judea, cuando partió de Jerusalén.”

LEON MORRIS

“Este es el único evangelio en el que vemos que Jesús bautizaba, y en 4:2 se nos dice que eran los discípulos quienes lo hacían, y no Jesús en persona. No creo que se tratara ya del bautismo cristiano tal y como lo conocemos. Lo más probable es que fuera una continuación del “bautismo de arrepentimiento” característico de Juan el Bautista, aunque sin duda alguna ya tendría relación con el seguimiento de Jesús. Tanto Jesús como sus discípulos venían del círculo que rodeaba a Juan el Bautista por lo que quizá, durante un tiempo, aún seguían apremiando a la gente a que se sometiera al bautismo que simbolizaba el arrepentimiento. Sabemos que la primera predicación de Jesús fue exactamente la misma que la de Juan: “Arrepentíos” (Mt. 3:2; 4:17). Probablemente, durante algún tiempo se mantuvo el Bautismo como símbolo del arrepentimiento. Cf. Schnackenburg: «Como seguían la práctica de Juan el Bautista, continuó siendo un bautismo de arrepentimiento; pero, a la vez, era una expresión del deseo de seguir a Jesús».”

SAN AGUSTIN

“Bautizaba después de haber sido bautizado El mismo; mas El no daba el mismo bautismo que había recibido. El Señor da el bautismo después de ser El bautizado por el siervo, mostrando de este modo el camino de la humildad, que nos lleva al bautismo del Señor, es decir, a su propio bautismo; gran ejemplo de humildad, ya que no desdeña el bautismo del siervo. El bautismo del siervo prepara los caminos del Señor, y el Señor, recibiendo el bautismo, se hizo camino para los que a El vienen.

Oigámosle a El: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Si vas en busca de la verdad, sigue el camino, ya que el camino mismo es la verdad. El es el término adonde vas y por donde vas. No vas por una cosa a otra distinta; no vas a Cristo por medio de una cosa distinta de El; vas a Cristo por Cristo mismo. ¿Cómo por Cristo a Cristo? Por Cristo hombre a Cristo Dios, por el Verbo hecho carne al Verbo que en el principio era Dios en Dios; por aquello que comen los hombres a lo que comen todos los días los ángeles. Está así escrito: Les dio el pan del cielo; el hombre comió el pan de los ángeles. ¿Cuál es este pan de los ángeles? En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y. el Verbo era Dios. ¿Cómo el hombre comió el pan de los ángeles? Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.”

MATTHEW HENRY – FRANCISCO LACUEVA

“Ahora se nos refiere la marcha de Jesús, con sus discípulos, «a la tierra de Judea» (v. Jua_3:22). El Señor Jesús, tan pronto como empezó su ministerio público, viajó mucho y se trasladaba con frecuencia de una parte a otra. Se tomó muchas fatigas para hacer el bien a las almas y a los cuerpos. El Sol de justicia recorrió su circuito para difundir su luz y su calor (v. Sal_19:6). No se detuvo por mucho tiempo en Jerusalén.

«Pasado esto», es decir, una vez pasada la pascua y su entrevista con Nicodemo, Jesús, en compañía de sus discípulos, probablemente los seis mencionados o aludidos en Jua_1:35-51, abandonó Jerusalén y se encaminó a otra parte de la región de Judea, junto al Jordán, y quizá no lejos de Jericó. No se retiró para estar en privado, sino para ser de mayor utilidad. Su predicación y sus milagros harían, tal vez, más ruido en Jerusalén, la capital de la nación, pero menos bien. «Pasó allí algún tiempo con ellos» (sus discípulos).

Quienes estén dispuestos a seguir a Jesús, le hallarán dispuesto a quedarse con ellos. «Y bautizaba». Juan había comenzado a bautizar en la región de Judea (v. Mat_3:1), por tanto Cristo comenzó también allí. Por Jua_4:2, vemos que Jesús mismo no bautizaba, sino sus discípulos; sin duda, bajo su autoridad y en su nombre.

Este mismo hecho de bautizar mediante la agencia de sus discípulos confería al bautismo de Jesús un rango superior al del Bautista. En cuanto a la naturaleza de dicho rito bautismal, W. Hendriksen dice que «puede ser considerado como una transición entre el bautismo de Juan y el bautismo cristiano» (v. Mat_28:19) que es ahora una ordenanza perpetua del Señor para su Iglesia a partir de Pentecostés (v. Hch_2:38, Hch_2:41).

No hay razón para suponer que los Apóstoles, de los cuales unos habrían sido ya bautizados por Juan, y otros por Jesús mismo, volviesen a ser bautizados el día de Pentecostés, sobre todo a la vista de Jua_13:10 y su contexto explícito e implícito, ya que la ordenanza de conmemorar la Pascua en la Cena del Señor supone ya cumplida (ésta es la opinión más general, y más segura, entre los evangélicos, así como entre los catolicorromanos y los ortodoxos orientales) la ordenanza del Bautismo. Nótese, cómo pone de relieve Agustín de Hipona, que las ordenanzas o sacramentos, aunque se administren por medio de hombres débiles y pecadores, son de Cristo.”

MARTIN LUTERO

“Estas palabras son un breve prefacio de lo que sigue. El evangelista Juan intenta describir cómo Cristo, nuestro amado Señor, eclipsó la luz de Juan el Bautista con la suya propia; anteriormente hemos leído que Juan fue el precursor de Cristo el Señor, y le preparó el camino. Cuando el maestro está presente, el discípulo debe guardar silencio.

No fue el propósito del Bautista monopolizar la misión, ni se proponía enseñar al pueblo para que éste le siguiera sólo a él o para que le siguieran continuamente como el caso de Elías, Eliseo o David y otros. No era ésta la misión de Juan. El pueblo no estaba destinado a quedarse con él, sino que era un mero precursor que les conducía al Señor y para persuadirles que le siguieran.

Creo que los sucesos relatados aquí por Juan ocurrieron después que Cristo hubo dictado su excelente sermón a Nicodemo y hubo vuelto a Galilea. Pudo suceder cuando Cristo llamó a sus discípulos y apóstoles, tal como narra el cuarto capítulo de Mateo (Mat_4:18-22) y también el primer capítulo de este Evangelio, donde se nos cuenta el llamamiento de Felipe y Natanael (Joh_1:43-51). Basamos nuestra opinión en el hecho de que el ministerio de Cristo ya estaba en pleno apogeo. Además, el evangelista añade que tuvieron lugar durante la vida de Juan el Bautista y antes de su encarcelamiento por Herodes. Juan no predicó mucho más allá de dos años, a lo sumo tres y Cristo tres años y medio.

Por tanto se deduce que la gran obra realizada por estos dos notables seres, Cristo y Juan el Bautista, se prolongó por un espacio de siete años como mucho. Por tanto, Juan precedió en muy poco a Cristo, ya que estaba predicando y aún no lo habían encarcelado cuando Cristo empezó a predicar. Ambos predicaron simultáneamente durante medio año como mucho. Después de esto, Cristo predicó solo durante dos años y medio más. De esta forma, en este corto espacio de tiempo se cumplió la gloriosa obra de la salvación y se proclamó el precioso mensaje del Nuevo Testamento, un mensaje que hemos de seguir predicando hoy día.”

BEDA EL VENERABLE

 “Y dice: "Después de esto". No en seguida después de la discusión con Nicodemo, que tuvo lugar en Jerusalén, sino después de transcurrido tiempo volvió de Galilea a Jerusalén.

Cuando Jesús ya bautizaba todavía seguía bautizando San Juan, porque aun permanecía la sombra y no debía retirarse el precursor hasta que brillase la verdad.”

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