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EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3
VERSICULO 25 |
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RV1960 |
NVI1999 |
BTX4 |
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Entonces
hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la
purificación. |
Se
entabló entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío en
torno a los ritos de purificación |
Surgió
entonces una discusión de los discípulos de Juan con un judío acerca de una purificación. |
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TR+ |
INA27+ |
VUL |
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εγενετοG1096 V-2ADI-3S
ουνG3767 CONJ ζητησιςG2214 N-NSF εκG1537 PREP τωνG3588 T-GPM μαθητωνG3101
N-GPM ιωαννουG2491 N-GSM μεταG3326 PREP ιουδαιωνG2453 A-GPM περιG4012 PREP
καθαρισμουG2512 N-GSM |
εγενετο G1096:V-2ADI-3S Llegó a ser
ουν G3767:CONJ por lo tanto ζητησις G2214:N-NSF discusión εκ G1537:PREP
procedente de των G3588:T-GPM los μαθητων G3101:N-GPM aprendedores ιωαννου
G2491:N-GSM de Juan μετα G3326:PREP con ιουδαιου G2453:A-GSM judío περι
G4012:PREP acerca de καθαρισμου G2512:N-GSM limpieza |
facta
est ergo quaestio ex discipulis Iohannis cum Iudaeis de purificatione |
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KJV |
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Then there arose a
question between some of John's disciples and the Jews about purifying. |
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TCB |
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Acerca
de la purificación. Jua_2:6; Mat_3:11; Mar_7:2-5,
Mar_7:8; Heb_6:2; Heb_9:10, Heb_9:13, Heb_9:14, Heb_9:23; 1Pe_3:21. |
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COMENTARIOS:
JOHN PIPER
“El
versículo 23 introduce nuevamente a Juan
Bautista y nos prepara para la idea central de esta sección. Versículos
23–24: “Juan también bautizaba en Enón,
cerca de Salim, porque allí había mucha agua; y muchos venían y eran
bautizados. Porque Juan todavía no había sido metido en la cárcel”. Así que
la situación se plantea de esta forma: El grupo de hermanos de Jesús está
bautizando y el grupo de hermanos de Juan está bautizando.
Por
alguna razón, esta situación provoca una disputa acerca de la purificación
entre los discípulos de Juan y cierto judío. Versículo 25: “Surgió entonces una discusión entre los
discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación”. Así que el tema
es la purificación, y la disputa
parece haber surgido a causa de los dos grupos de bautizadores.
¿Una
Disputa Sobre Purificación?
Es
todo lo que se nos dice. El debate nunca fue descrito. De hecho, cuando los
discípulos de Juan vienen a Juan con el problema, éste ni siquiera parece tener
que ver con la purificación. Versículo 26: “Y
vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira, el que estaba contigo al otro lado
del Jordán, de quien diste testimonio, está bautizando y todos van a Él”.
Entonces,
¿cuál era la disputa acerca de la purificación? Sólo podemos suponer. Quizás fue
algo así: Un judío dice a los discípulos de Jesús: “Miren, ustedes están
bautizando muchas personas. Parece una especie de baño o purificación. Pero
cada vez más personas están dejándoles y están yendo hacia aquel otro grupo que
se reúne alrededor de Jesús.
Entonces,
¿cuál es la diferencia entre el bautismo de Él y el de ustedes? ¿El de Él
funciona, y el de ustedes no? ¿Acaso el bautismo de Jesús hace personas puras,
y el de ustedes no?”
Una
Nueva Dirección en la Conversación
Quizás
la disputa relativa a la purificación era algo así. No parece ser el problema
principal en los versículos siguientes. Nunca más es mencionada. Sólo parece
que dio lugar a una situación y luego desapareció. Pero puede que no haya sido
así. Veremos.
Lo
que sí dicen los versículos 27–30, es que Juan
el Bautista lleva la conversación en una dirección que nada parece tener que
ver con la purificación y sí parece tener mucho que ver con Jesús (como novio), y con quién es
Juan (como amigo del novio), y con qué está sucediendo en sus ministerios
(mientras la novia se aleja de Juan y va hacia el novio), y especialmente con
cómo responde Juan a toda esta situación en su corazón.
Juan
el Bautista Aparece Nuevamente
Ahora,
para comprender que está sucediendo en este pasaje, deténgase, y pregunte conmigo
por qué Juan, el escritor de este Evangelio, menciona nuevamente a Juan el Bautista.
Recuerde que hay cientos y cientos de verdades que pueden ser mencionadas acerca
de Jesús y que Juan está omitiendo. Recuerde Juan 21:25: “Y hay también muchas otras cosas que Jesús hizo, que si se escribieran
en detalle, pienso que ni aun el mundo mismo podría contener los libros que se
escribirían”.
Entonces
por qué, justo aquí, después de la conversación con Nicodemo, Juan menciona nuevamente
a Juan Bautista para decir en el versículo 28: “Yo no soy el Cristo”, y para decir en el versículo 29 ‘yo no soy el novio, sólo soy un amigo del
novio’, y para decir en el versículo 30: “Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya”.
El
Gozo de Juan Ante el Crecimiento de Jesús
Ya
hemos escuchado ese tema. Juan 1:8: Él no
es la luz. Juan 1:20: Él no es el
Cristo. Juan 1:21: Él no es Elías y
no es el profeta. Juan 1:23: Él sólo
es una voz que clama en el desierto. Juan 1:27: Él no es digno de desatar las sandalias de Jesús. Y muchas más.
Juan ya se ha humillado a sí mismo y ya ha exaltado a Cristo. ¿Por qué el
escritor le menciona nuevamente aquí para que haga nuevamente lo mismo (humillarse
y exaltar a Jesús)?
Este
es el motivo que creo que tiene Juan. Juan no sólo se repite a sí mismo. Aquí
hay nuevos aspectos que dice y nuevas emociones expresadas. Mi respuesta a por
qué Juan el Bautista es mencionado nuevamente aquí, con estas palabras, es que
él representa un tipo de respuesta a lo que Jesús había acabado de decir, que
confirma a Jesús, y responde de corazón, en una forma en que muchos (en aquella
época y en la actualidad) encuentran incomprensible, esto es, gozarse al disminuir él y crecer Jesús.”
SAN JUAN CRISOSTOMO
“Los
discípulos de Juan alimentaban cierta envidia respecto a los de Cristo, e incluso
para con el mismo Cristo. Y viendo que aquéllos bautizaban, comenzaron a
discutir con los bautizados por ellos, tratando de demostrarles que el bautismo
de Juan daba algo más que el de los discípulos de Jesús. Dirigiéndose a uno de
los bautizados por los discípulos de Cristo, intentaron, sin conseguirlo,
convencerle de esto. Advertid cómo el evangelista subraya que fueron los discípulos
de Juan, y no el judío, quienes comenzaron la discusión. No dice que un judío
les preguntó, sino que los discípulos de Juan comenzaron una discusión con un
judío sobre el asunto de la purificación.
Querría
que contemplarais ahora la delicadeza del evangelista. En relación con este
tema no emplea duras expresiones de repulsa, sino que, en la medida de lo
posible, atenúa su culpabilidad diciendo simplemente que surgió una discusión.
Y sin embargo, por las palabras que siguen, y a pesar de que también en ellas
el evangelista usa de gran moderación, se advierte claramente que aquéllos
actuaron movidos por los celos.”
A.T ROBERTSON
“Un judío (meta Ioudaiou). Así el texto correcto, no Ioudaiön (judíos). Probablemente algún judío se resintió del
bautismo de Jesús por parte de Juan como implicando impureza, o que ellos eran
como los gentiles (cf. el bautismo de los prosélitos). Acerca de la
purificación (peri katharismou). (Véase
2:6 en el Com. De A.T Robertson para esta palabra). El comité del Sanedrín
había desafiado el derecho de Juan a bautizar (1:25). Los judíos tenían varias
clases de bautismos o lavamientos (He. 6:2), «bautismos de copas, jarros,
vajilla de cobre» (Mr. 7:4). Los discípulos de Juan acudieron a él acerca de la
disputa (la primera controversia bautismal que se conoce sobre el significado
de la ceremonia) y con una queja.”
JOHANNES OECOLAMPADIUS
“Dios
permitió que surgiera esa controversia y rivalidad de los discípulos de Juan
para que Juan aprovechara la oportunidad de enviar a sus discípulos a Cristo
para que entendieran que Cristo es el
verdadero bautista, que bautiza con el Espíritu Santo... Los discípulos de
Juan estaban valorando mucho a su maestro, ya que a veces los discípulos suelen
jactarse de sus maestros. Pero este impulso debería ser ajeno a los cristianos
porque tenemos un Maestro. Si
estuviéramos dispuestos a estar ligados a los seres humanos, no sería de
extrañar que con frecuencia nos descarriáramos con ellos.”
J.C RYLE
“[Entonces […] discusión […] discípulos […]
judíos […] purificación]. Solo podemos conjeturar acerca de la naturaleza y
las características específicas de esta discusión. El contexto únicamente
permite que nos hagamos una idea. Parece probable que se tratara de una
discusión entre los judíos incrédulos y los discípulos de Juan el Bautista con
respecto al valor comparativo de los dos bautismos que se estaban administrando
en Judea, esto es, el bautismo de Juan y el de Cristo.
¿Cuál
purificaba más? ¿Cuál era más eficaz? ¿Cuál de los dos era más valioso? Los
judíos probablemente se mofaron de los discípulos de Juan por el declive en la
popularidad de su maestro.
Los
discípulos de Juan, en su ignorante celo y apasionamiento por su maestro,
probablemente defendieron que no podía haber bautismo más purificador y valioso
que el de su propio maestro.
Comenta
Wordsworth acerca de la palabra “purificación” que S. Juan jamás utiliza la
palabra “bautismo” y jamás llama a Juan el Bautista por su apodo común: “el
Bautista”. Dice: “Juan ya no era el Bautista cuando escribió S. Juan. El
bautismo de Juan ya había pasado”.
Musculus
observa con respecto a este versículo la excesiva disposición de los hombres en
todas las épocas a provocar polémicas, controversias y persecuciones en lo
referente a las ceremonias instituidas por el hombre, mientras que no muestran
celo alguno por la fe, la esperanza, el amor, la humildad, la paciencia, la
mortificación de la carne y la renovación del Espíritu.
Ciertamente,
las controversias con respecto al bautismo parecen ser de las más antiguas y perniciosas
que han aquejado a la Iglesia.”
GARY BAUMLER
“Juan
estaba bautizando, Jesús estaba bautizando. Aunque ambos enseñaban el
arrepentimiento y la fe, no pasó mucho tiempo antes de que surgiera una disputa
entre los discípulos de Juan y un judío del que no se da el nombre. Hablaron
acerca de los bautismos, y parece que la discusión fue acerca de si un bautismo
era “más benéfico” que el otro.
La
raíz del problema fue un sentimiento de oposición y de celos hacia Jesús que ya
iba en aumento, y que surgió entre los discípulos de Juan. Se quejaban porque
desde que Jesús había aparecido “todos” iban a él. Más y más grandes multitudes
seguían a Jesús, mientras que menos y menos gente se acercaba a Juan. ¿Era
justo eso?
Hasta
nuestros días podemos ver disputas similares en nuestras iglesias, cada vez que
nos preocupamos demasiado por nosotros mismos y por nuestra popularidad, en vez
de preocuparnos por Jesús y por la difusión de su evangelio.”
XAVIER LEON DUFOUR
“Se
plantea una discusión a propósito de la «purificación».
Mediante este término (katharismós),
escogido con preferencia al de «bautismo»
que era de esperar en virtud del contexto inmediato, Juan sugiere probablemente
que la controversia recae sobre el valor
purificatorio del bautismo, el único que conocen los judíos: el rito
practicado por Jesús ¿es o no es más eficaz que el de Juan? La discusión,
notémoslo, no tiene lugar entre los discípulos de Juan y los de Jesús, sino entre aquéllos y un judío, como si
la actividad simultánea de los dos bautizadores causase algunas dificultades
entre el público. Eí texto sugiere que el interlocutor de los discípulos de
Juan había subrayado el mayor atractivo que ejercía Jesús.”
LEON MORRIS
“Este
versículo es bastante oscuro. Los manuscritos de Qumrán aportan alguna información más. Esto prueba que había sectas
o grupos de esenios que tenían un gran interés por las ceremonias de
purificación. Si es cierto que Juan el Bautista había pertenecido a uno de
estos grupos y, posteriormente, se había desvinculado, es normal que se diesen
discusiones como las que encontramos en estos versículos. También es normal que
fueran los discípulos los que discutieran, en vez de Juan mismo. Normalmente
los discípulos son más agresivos que el maestro, y es más fácil acercarse a
ellos.”

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