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EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3
VERSICULO 21 |
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RV1960 |
NVI1999 |
BTX4 |
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Mas
el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus
obras son hechas en Dios. |
En
cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea
claramente que ha hecho sus obras en obediencia a Dios. |
Pero
el que practica la verdad viene a la Luz, para que sea manifiesto que sus
obras han sido hechas en DIOS. |
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TR+ |
INA27+ |
VUL |
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está ειργασμενα G2038:V-RPP-NPN habiendo sido obradas |
qui autem facit
veritatem venit ad lucem ut manifestentur eius opera quia in Deo sunt facta |
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KJV |
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But he that doeth truth
cometh to the light, that his deeds may be made manifest, that they are
wrought in God. |
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TCB |
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El
que practica la verdad.
Jua_1:47; Jua_5:39; Sal_1:1-3; Sal_119:80, Sal_119:105; Sal_139:23,
Sal_139:24; Isa_8:20; Hch_17:11, Hch_17:12; 1Jn_1:6. Para
que sus obras sean manifestadas.
Jua_15:4, Jua_15:5; Isa_26:12; Ose_14:8; 1Co_15:10; 2Co_1:12; Gál_5:22,
Gál_5:23; Gál_6:8; Efe_5:9; Flp_1:11; Flp_2:13; Col_1:29; Heb_13:21;
1Pe_1:22; 2Pe_1:5-10; 1Jn_2:27-29; 1Jn_4:12, 1Jn_4:13, 1Jn_4:15, 1Jn_4:16;
Apo_3:1, Apo_3:2, Apo_3:15. Que
son hechas en Dios. 3Jn_1:11. |
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COMENTARIOS:
JOHN PIPER
“Creo
que esta oración no solo expresa un acto simple, sino un principio, o una
acción continua. Yo lo diría así: ‘Pero
el que continúa haciendo la verdad (actuando según la luz) siempre vendrá a la luz y no huirá de ella.
Y esto ocurrirá para que quede claro que este comportamiento continuo -es según
la verdad- ha sido la obra de Dios, no la de él mismo’.
Solo
por el Poder de Dios
En
otras palabras, el contraste supremo entre el creyente y el no-creyente, no es
que uno odie la luz y el otro la ame. Eso es cierto y es inmensamente
importante. Y el contraste supremo no es que el incrédulo no vendrá a Jesús
pero el creyente sí. Eso es cierto y es inmensamente importante.
El
contraste supremo es que el creyente, el que ama la luz, el que viene a Jesús,
viene por la gracia de Dios. Es decir, él viene con un profundo sentido de
humildad dependiente de Dios, porque todo lo que hace lo hace sólo “en Dios”. Y
eso significa que sólo lo hace por el poder de Dios. Pero el que practica la
verdad viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido
hechas en Dios.
La
Incredulidad es Nuestra Falta; la Fe es Nuestro Regalo
Así
que este es el mensaje principal: Hay un tipo de juicio que viene al mundo
cuando Cristo viene al mundo. Y este juicio revela que la culpa por no venir a
Jesús descansa en el corazón del hombre que ama las tinieblas y odia la luz.
Pero la gracia de venir a Jesús proviene del corazón de Dios.
O,
para decirlo de otra forma: La incredulidad es nuestra falta, y la fe es
nuestro regalo. Esto significa que si no venimos a Cristo, sino que perecemos
eternamente, exaltaremos la justicia de Dios. Y si venimos a Cristo y obtenemos
vida eterna, exaltaremos la gracia de Dios.
De
hecho, Jesús dice que por esta razón venimos: “para que se vea claramente que nuestras
obras han sido realizadas en Dios” ¡Los creyentes aman cuando es la gracia gratuita
de Dios es vista claramente!
Exaltando
Su Gracia
¿Viene
usted a Cristo? ¿Es por eso que viene a Cristo? Puede ser. Venga ahora mismo a
la luz en su corazón y diga a Dios mientras viene: Sin tu obra yo no estaría viniendo.
Yo exalto tu gracia.”
En
otras palabras, una de las características principales de la persona que ha nacido de nuevo, es que anhela que su nuevo
nacimiento sea visto, sus nuevas obras, sus nuevas actitudes, sus nuevas
emociones, que “han sido hechas en Dios”.
Es decir, en el poder de Dios. Él
anhela mostrar claramente que esta novedad es una obra de Dios, una obra de
gracia soberana.”
JOSEPH CARYL
Nota: Este es un comentario de J. Caryl al salmo 1:2 “Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.” Me parece importante insertarlo en este comentario de Juan 3:21 por dos razones: La primera es que el que practica la verdad debe meditar en el Libro de Libros nuestra Biblia. Y el segundo punto es que J. Caryl expone el enorme beneficio de meditar en la palabra de Dios, que no es otro que ver La Luz. (Edwing P.)
“Y en su ley medita de día y de noche.
Este versículo (Salm 1:2) tan sencillo encierra todo un mundo de santidad y
espiritualidad; y si nos sentamos y lo estudiamos en oración y dependencia de
Dios, podremos contemplar en él mucho más de lo que en apariencia nos ofrece a primera
vista. Es probable que cuando leemos o miramos superficialmente la Palabra de Dios
veamos en ella muy poco o nada; el siervo de Elías fue a mirar una vez y no vio
nada; por ello se le dio la orden de ir a mirar siete veces. “¿Qué ves ahora?”
-le preguntó el profeta- “Veo una nube que asciende, como la palma de la mano”;
y, al momento, toda la superficie de los cielos se hallaba cubierta de nubes. Igualmente
es posible que eches una mirada a la ligera sobre un pasaje de la Escritura y
no veas nada; medita sobre él repetidamente y con frecuencia; pronto verás
sobre el mismo luz resplandeciente como la luz del sol.”
GARY BURGE
“Quienes
aman la venida de la luz, aquellos que ponen sus ojos y confianza en el Hijo
crucificado y «levantado», quienes
creen en Jesús y «practican la verdad»
(3:21), no solo disfrutan de la vida eterna (3:16, 18) sino que vienen a la luz
y anhelan su verdad. Juan no tiene aquí en mente a aquellas personas del mundo
que ya han experimentado la bondad de Dios en sus corazones y la revelación de
la luz. Lo que está describiendo es lo que sucede cuando aquellos que están en
el mundo toman la decisión de creer; estos son transformados en hijos de Dios
(1:12; 11:52; 1Jn 3:10), que experimentan el poder del Espíritu (3:5–6) y viven
la verdad (3:21). Tales personas viven virtuosamente, no porque tengan un deseo
innato de ser piadosos, sino porque Dios obra en ellas (3:21b).”
JOHN WESLEY
“El
que practica la verdad (es decir, la religión verdadera) viene a la luz; así también
Nicodemo lo hizo después. Están escritos en Dios, es decir, en la luz, el poder
y el amor de Dios.”
COMENTARIO BIBLICO MUNDO HISPANO
“La
expresión hace la verdad (v. 21) es una manera inusual para hablar, pero quizá
el autor la utiliza como lo opuesto de “hacer lo malo”. Ciertamente uno puede
practicar o hacer la verdad (ver 1 Jn. 1:6), tanto como decir la verdad. El que
hace la verdad significa, por lo menos, el que vive honesta y consecuentemente
según la verdad que Dios ha revelado en Jesucristo. Todo lo contrario al “que
practica lo malo”, el que hace o practica la verdad no tiene temor de que sus
obras sean expuestas a la luz porque se verá que son inspiradas por Dios y de
acuerdo a su voluntad. En Dios significa que las obras se hacen en el poder de
Dios y bajo su supervisión.
En
este Evangelio hay una relación muy estrecha entre el ser y el hacer, es decir,
entre el carácter de una persona, por un lado, y la práctica de hacer lo bueno
o lo malo, por el otro. El creer, requisito para entrar en el reino de Dios, no
es una mera afirmación intelectual, sino que además involucra un compromiso de
vida (ver Stg. 2:14–26).”
BRIAN BAILEY
“Es
muy importante cuidar nuestras acciones, porque lo que hacemos determina si
somos atraídos a la luz o a las tinieblas. Esto tendrá un impacto tremendo en
nosotros. Si no hacemos lo que es correcto, entonces nos burlaremos y
despreciaremos a aquellos que hacen lo correcto.
Hay
un poder tremendo en lo que nosotros hacemos. Por eso, por medio de la gracia
de Dios, siempre debemos hacer las cosas que son correctas y, haciendo esto, seremos atraídos hacia la luz y desearemos a
Cristo, y una mayor luz de gloria. Aquellos que no están dispuestos a pagar
el precio de ir a un plano superior de gloria se estancan en su experiencia
cristiana. Hay ciertas denominaciones cristianas que se han estancado y
detenido en su mover con Dios. Aquellos que no quieren seguir con Dios son
atraídos a esa clase de iglesias.
Por
la gracia de Dios, queremos llegar al final para Él. Si las personas no
abandonan aquello que se les dijo que era malo, ellos se estancan
espiritualmente. Queremos dejar todo lo que no es agradable a Dios, y dar “Lo
Mejor de Nosotros para Recibir lo Mejor de Él”, como en inglés se titula el
libro de Oswald Chambers. Sólo aquellos que hacen lo correcto vienen a Cristo y
se exponen para ser limpiados de todo lo que los está deteniendo para dar en el
blanco del supremo llamamiento de Dios para su vida.”
WOLFGANG MUSCULUS
“¿Qué
significa practicar la verdad? Es una expresión hebrea que significa
comportarse fielmente sin engaños, como están acostumbrados a hacer los seres
humanos sinceros y rectos. Lo contrario de estas personas rectas son personas falsas
y seres engañosos. Pero aquí se pregunta quiénes son los practicantes de la
verdad que vienen a la luz de Cristo con confianza porque saben que viven
rectamente en Dios, y ¿acaso no llegan a esta luz los que obraron malvadamente?
Si solo vienen los que hacen la verdad, ¿no debemos concluir que solo los
justos llegan a la fe en Cristo?
Y,
sin embargo, muchos publicanos y pecadores, que sin duda habían hecho obras
inicuas, estaban llegando a la fe. Yo respondo. Esa declaración no debe ser más
amplia que cómo fue empleada por Cristo. Se empleó solo por esta razón: para
mostrar qué razón, sobre todo, los escribas y fariseos perseguían con odio la
luz de la verdad, porque eran conscientes de su maldad y no podían soportar que
sus malas obras fueran expuestas. Para este propósito era adecuada esta
afirmación general, que se dice que el que hace el mal huye de la luz.
Ciertamente,
no se puede concluir de esta declaración que los que hicieron lo malo no vienen
a Cristo, y que solo vienen los justos, cuyas obras son rectas e
irreprensibles. De tales, no hay nadie que venga a Cristo en esta vida.
Anteriormente leímos la declaración sobre Natanael de que un verdadero israelita
sin engaño vino a Cristo. Pero no se debe concluir de esa declaración que él
era sin pecado y sin culpa.”
HEINRICH BULLINGER
“Aquellos
que practican la verdad están ansiosos y prestan atención a la integridad,
quienes están ocupados con cosas piadosas, rectas y honestas... Además, los que
practican la verdad se deleitan en la verdad y odian la hipocresía y la
mentira. Dan gloria a Dios y se someten a la predicación del evangelio. Todos
los seres humanos dan testimonio de que son corruptos por naturaleza, hijos de
la ira. Por lo tanto, los que hacen la verdad son los que se confiesan
pecadores y malditos, y huyen a Cristo como a una luz bendecida y salvadora
para que sean absueltos por su poder y reciban bendición. Todo el que hace
obras de luz por fe en el Señor Jesús también camina en la luz. Porque el maestro
de los gentiles dice: Antes eras
tinieblas, pero ahora eres luz en el Señor. Caminen como hijos de la luz.”
ALBERT BARNES
“Las
acciones de los hombres buenos se realizan por la influencia y la ayuda de
Dios, Fil 2:12. Por supuesto, si los realiza con su ayuda, son los que él aprobará.
Aquí se presenta el carácter de un buen hombre y un cristiano sincero.
Aprendemos entonces de un practicante de la verdad:
1er.
Él hace la verdad. Lo ama, lo busca, lo sigue.
2do.
Viene a la luz. No intenta engañarse a sí mismo ni a los demás.
3er.
Está dispuesto a conocerse a sí mismo y aspira a hacerlo. Desea conocer el verdadero
estado de su corazón ante Dios.
4to.
Un objeto especial de sus esfuerzos es
que sus obras se realicen en Dios. El desea ser un buen hombre; recibir
ayuda continua de Dios y realizar las acciones que él apruebe.
Este
es el cierre del discurso de nuestro Señor con Nicodemo, un discurso que
condensa el evangelio, brinda la exhibición e ilustración más llamativa de la
verdad, y representa especialmente la doctrina fundamental de la regeneración y
la evidencia del cambio. Está claro que el Salvador consideró que esto era el
fundamento de la religión. Sin él, no es posible que seamos salvos. Y ahora lector,
como en la presencia de Dios, y en vista del tribunal de Cristo, debe preguntarse
solemnemente si ha experimentado este cambio; si sabe por experiencia lo que es
nacer de ese Espíritu. Si lo hace y
vive así, se salvará. Si no, está en hiel de amargura y en prisión de
iniquidad, y no debe dejar dormir sus ojos hasta que haya hecho las paces con
Dios.”
MATTHEW POOLE
“La
verdad aquí se expresa por cosas verdaderas. El que se propone, designa y obra
nada más que lo justo, lo santo y lo bueno, y lo que está en consonancia con la
voluntad de Dios; no tiene miedo de poner sus nociones y acciones a prueba de
la regla Divina, publicada por Aquel que
es la verdadera Luz. Porque desea que lo que él hace se manifieste, tanto para
él como para los demás, que son forjados en, con, o de acuerdo con, por o a
través de Dios (porque la partícula en, usada aquí, se usa en todos estos
sentidos, 1Co 7:39 Apoc. 14:13). Se dice que esas obras se realizan en, con,
por o a través de Dios, que tienden al honor y la gloria de Dios como su fin, y
fluyen de él como su causa, que se hacen con su fuerza y ayuda, y para su honor
y gloria.”
GRANT OSBORNE
“Los
que viven para el pecado evitan la luz, mientras que los que buscan la verdad se sienten atraídos por esta. Demuestran
que aman la luz al “venir” y “practicarla”. Hay un recordatorio serio en
esto. La verdadera fe no es simplemente un asentimiento intelectual; sino algo
que se muestra en la acción diaria. Aquellos quienes creen la verdad la
practican. Lo viven en su vida diaria. En Romanos 12:2, aquellos con una mente
transformada y renovada “demuestran”
en sus vidas que la voluntad de Dios es “buena,
agradable y perfecta”.
Quieren
que otros vean que “lo que han hecho, se
ha hecho a la vista de Dios”. Se convierten en testigos del valor supremo
de hacer la voluntad de Dios. Otros pueden ver en ellos que la vida centrada en
Dios es la única que vale la pena vivir. Mientras otros ven sus vidas
transcurrir, se dan cuenta, no solo de lo valiosas que son las vidas de estos
creyentes, sino que, aún más importante, cuán gloriosa la luz de Dios puede ser
en sus propias vidas.”
J.C RYLE
“[El que practica la verdad, etc.]. Este
versículo, huelga decirlo, está íntimamente ligado al anterior. El versículo
anterior describe al hombre inconverso. El versículo que tenemos ante nosotros describe
al que se ha convertido.
La
expresión “el que practica la verdad”
hace referencia a la persona cuyo corazón es honrado, aquella que
verdaderamente se ha convertido, sin importar cuán débil e ignorante sea, y
cuyo corazón y actos son consecuentemente sinceros y rectos a los ojos de Dios.
Esta frase se encuentra a menudo en los escritos de S. Juan (cf. Juan 18:37; 1
Juan 1:6–8; 2:4; 3:19; 2 Juan 1; 3 Juan 3:3). Toda persona que es así vendrá
siempre a Cristo y abrazará su Evangelio cuando se le presente. Tendrá un deseo
sincero de que “sus obras” sean manifiestas y de que se descubra su verdadera
naturaleza ante sí mismo y ante los demás. Tendrá un deseo sincero de saber si
sus hábitos vitales son verdaderamente piadosos, o “[hechos] en Dios”.
El
principio aquí establecido es de gran importancia y la experiencia demuestra
que la aseveración del texto siempre se confirma con los hechos. Creo que no
hubo un hombre verdaderamente bueno entre los judíos en tiempos de nuestro
Señor que no recibiera a Cristo de inmediato y acogiera su Evangelio en cuanto
se le presentó. Natanael fue un ejemplo. Era un hombre en el que “no [había] engaño”
bajo la oscura luz de la Ley de Moisés tal como la ministraban los fariseos y
escribas. Pero en el momento en que se le mostró al Mesías, lo recibió y creyó
en Él. Así también, creo que cuando el Evangelio entra en una Iglesia, una
parroquia o una congregación, los corazones verdaderos siempre lo reciben y
abrazan alegremente.
Es
imposible ser un hombre verdaderamente piadoso y, sin embargo, negarse a acudir
a Cristo. El que oye a Cristo y no va a Él ni cree en Él como el camino de
salvación señalado por Dios, tiene algo fatalmente erróneo en su interior. No “practica la verdad” realmente. No es un
converso. La luz del Evangelio es un potente imán. Si hay alguien que alberga
la religión verdadera en su radio de acción, lo atraerá hacia sí. Es imposible
ser verdaderamente religioso y no gravitar en torno a Aquel que es el centro de
toda luz y verdad. Si un hombre rechaza a Cristo, no puede ser piadoso.
Es
clara y obvia la aplicación de los dos últimos versículos al caso de Nicodemo y
los judíos que se encontraban en el mismo estado que él. Nuestro Señor deja en
la mente del fariseo una conclusión solemne y escrutadora: “No pienses que puedes mantenerte apartado de
mí tras oír estas palabras y salvarte. Si buscas la Verdad con verdadero fervor
y tu corazón es honrado y sincero, debes proseguir; debes venir a la luz y
abrazarla, y lo harás independientemente de lo grande que sea tu ignorancia actual.
Si, por otro lado, no deseas realmente servir a Cristo, lo demostrarás
manteniéndote apartado de mi Evangelio y no confesándome como el Mesías”.
Es
un pensamiento reconfortante el que los acontecimientos posteriores demostraran
que Nicodemo era un hombre en el que “no [había] engaño”. Utilizó la luz que
nuestro Señor le suministró misericordiosamente. Siguió adelante y habló a
favor de Cristo en el Concilio. Y al final, cuando ayudó valerosamente a
sepultar a Cristo, manifestó a todo Israel que “sus obras [eran] hechas en
Dios”.
Observemos
que los dos versículos que cierran el discurso de nuestro Señor a Nicodemo son
una prueba sumamente indicativa de la sinceridad y la situación de aquellos que
parecen buscar denodadamente en la religión. Si son sinceros y veraces,
proseguirán y llegarán a la luz plena de Cristo. Si no son honrados y sinceros,
sino que simplemente están influidos por un entusiasmo transitorio,
probablemente se apartarán de la luz y ciertamente no se acercarán a Cristo ni
llegarán a ser discípulos suyos.
Los
ministros debieran recalcarlo a todos los que buscan. “Si eres veraz, vendrás a la luz. Si no eres veraz, te echarás atrás o
te quedarás quieto; no te acercarás y aproximarás a Cristo”. Será una
prueba infalible. Los que deseen comprobar cuán débiles y, no obstante, cuán veraces,
pueden ser los comienzos de la gracia en un corazón —como se demuestra en el
caso de Nicodemo— encontrarán esta cuestión tratada con la mayor destreza en un
pequeño libro de Perkins, escasamente conocido, que se titula: A Grain of
Mustard Seed (Un grano de semilla de mostaza). Un hombre puede experimentar el
comienzo de la regeneración en su corazón y, sin embargo, ser tan ignorante
como para no saber lo que es.
¡Como
conclusión de estas largas notas, cuya extensión debe disculpar la inmensa
importancia del pasaje, creo que debemos advertir que jamás se oye una palabra
acerca del bautismo de Nicodemo! Este hecho me parece una sólida prueba
paralela de que nuestro Señor no tenía en mente el bautismo de agua cuando dijo
a Nicodemo que debía nacer de agua y del Espíritu.
Observemos
otra cosa antes de terminar con la cuestión de la conversación de nuestro Señor
con Nicodemo. Se trata de la particular abundancia
de contenido que caracteriza el discurso de nuestro Señor. En el espacio de
veinte versículos leemos acerca de la
obra de las tres personas de la Trinidad: el amor de Dios, la muerte del Hijo
en la Cruz y la obra del Espíritu en el nuevo nacimiento del hombre; la
corrupción de la naturaleza humana; la naturaleza de la regeneración y la
eficacia de la fe en Cristo; la forma de escapar a la perdición en el Infierno;
la verdadera causa de la condenación del hombre si se pierde y las verdaderas
señales de sinceridad en el que busca.
¡Nunca
se ha pronunciado un sermón más completo que el que se predica aquí a Nicodemo
en el transcurso de una noche! ¡Casi no queda ningún punto teológico importante
que quede sin tocar!”
J. WALVOORD – R. ZUCK
“Jesús
es como un imán. Su pueblo es atraído hacia él y recibe su revelación. A pesar
de que la luz reprende su pecado, los suyos responden en arrepentimiento y fe.
Andan en la verdad (cf. 2 Jn. 1–2, 4; 3 Jn. 1, 4). Por medio de la
regeneración, viven de manera diferente que cuando andaban en tinieblas. Siguen
viviendo su nueva vida por fe en Jesús y su palabra. Y el Espíritu Santo,
trabajando en sus vidas, les da nuevas fuerzas, metas e intereses (2 Co. 5:17;
Ef. 2:10).”
SAMUEL P. MILLOS
“Los
perdidos que practican obras del maligno, rehúsan ir a la luz para que la
maldad de ellas no sea manifestada. Pero, quien hace las obras de Dios, va a la
luz a fin de que se manifiesten visiblemente las obras que Dios hace en él.
Dios es para quien ha creído la razón dinámica de su obrar en la fe (Fil. 2:
13).
Ninguno
de estos es justificado por obras, ni las obras de ellos proceden de su propio
impulso personal sino que son generadas y conducidas en ellos por orientación y
poder divinos, sin embargo, nadie que tenga verdadera fe puede dejar de hacer obras
que la manifiesten. Santiago dirá que quien dice tener fe y no tiene obras, la
fe del tal es muerta (Stg. 2: 17). La fe mental es una fe vacía de contenido
que se disfraza para que aparente una verdadera fe. Normalmente quienes hablan
de fe, son los que la viven en menor dimensión. De modo que si la fe no tiene obras, evidencia que es una fe muerta.
De otro modo, las obras trabajan con la fe haciéndola evidente.
Pero
debe notarse que en el versículo los que viven en fe, esto es, quienes han
creído en el Hijo de Dios, han sido puestos en Él. Esa vinculación de vida hace
posible que se pueda decir: para mí, el
vivir es Cristo (Fil. 1:21). Por tanto, las obras son hechas en Dios. El
estilo de vida del creyente es hacer las obras que Dios preparó de antemano
para ellos, porque "somos hechura
suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de
antemano para que anduviésemos en ellas" (Ef. 2:10).
Nótese
que no dice para que las hagamos, sino para que anduviésemos, es decir, las
obras que sin duda se hacen por el cristiano, son su estilo de vida, su andar,
de modo que puesto en Cristo e identificado con Él, su obrar es conforme a la voluntad
de Dios y desean todos estar bajo la influencia de la luz, para que el estilo
de vida, el modo de obrar, sirva de testimonio a todo el mundo, convirtiéndolos
a ellos también en instrumentos luminosos para gloria de Dios.”
COMENTARIO BIBLICO BEACON
“Note
la sucesión—fe, vida, luz, obras buenas.
Para que haya una vida santa tiene que haber un hombre santo (cf. Mat_7:16-20).
Los dos son inseparables. Una de las palabras claves del Evangelio de Juan es
verdad. Es siempre personal, fundada en la naturaleza y el carácter de Dios, y
es para el hombre, un modo de vivir en su relación con Dios y con el hombre. La
verdad es algo que debe practicarse; el que practica la verdad, tanto como el
que la dice.”
MATTHEW HENRY
“Así
como la luz convence para terror a los malhechores, así también confirma para
consuelo a los que obran con rectitud. Aquí se describe el carácter de una
persona recta: «practica (lit. hace) la verdad». Para un hebreo, «hacer la
verdad», «realizar la verdad» (comp. con el vocablo hechura—poiema en el
griego—, de Efe_2:10) era configurar la propia existencia de acuerdo con el
plan de Dios y observar Sus mandamientos (v. Ecl_12:13-14), mientras que el que
desobedece a Dios se convierte en una «mentira personificada».
No
es extraño, por tanto, que la lista de los que son arrojados al lago de fuego y
azufre de Apo_21:8 se cierre con los «mentirosos»,
que no son simplemente los que dicen mentiras, sino aquellos cuya vida es una
especie de mentira viviente. Estos son los que odian la luz y, por
consiguiente, odian, desprecian u olvidan a Dios (Sal_50:22).
Por tanto, puede verse claramente el paralelismo que existe, de una parte, entre Dios, verdad y luz, y de la otra, entre el Maligno (v. Jua_8:44), la mentira y las tinieblas (comp. con 1Ts_5:1-10). Así el verdadero creyente, aunque todavía imperfecto, puede compararse al girasol, planta cuyas flores presentan la propiedad de ir volviéndose continuamente en dirección al sol. Aunque a veces se quede corto del nivel de rectitud que Dios espera de él, lo que hace es verdadero, lleva la marca de la honestidad; tendrá su debilidad, pero no le falta integridad, pues quiere hacer la voluntad de Dios y está resuelto a llevarla a cabo, aun cuando vaya en contra de sus propios gustos e intereses; sus obras son hechas «según (lit. en) Dios». Nuestras obras son rectas cuando la voluntad de Dios es nuestra norma, y la gloria de Dios es nuestro objetivo; cuando son hechas mediante el poder de Dios y por amor a Él.”

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