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EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3
VERSICULO 31 |
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RV1960 |
NVI1999 |
BTX4 |
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El
que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y
cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. |
El
que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, es
terrenal y de lo terrenal habla. El que viene del cielo está por encima de
todos |
El
que viene de arriba, está sobre todos. El que es de la tierra, es de la
tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está sobre todos. |
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TR+ |
INA27+ |
VUL |
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οG3588 T-NSM ανωθενG509
ADV ερχομενοςG2064 V-PNP-NSM επανωG1883 ADV παντωνG3956 A-GPN εστινG1510
V-PAI-3S οG3588 T-NSM ωνG1510 V-PAP-NSM εκG1537 PREP τηςG3588 T-GSF γηςG1093
N-GSF εκG1537 PREP τηςG3588 T-GSF γηςG1093 N-GSF εστινG1510 V-PAI-3S καιG2532
CONJ εκG1537 PREP τηςG3588 T-GSF γηςG1093 N-GSF λαλειG2980 V-PAI-3S οG3588
T-NSM εκG1537 PREP τουG3588 T-GSM ουρανουG3772 N-GSM ερχομενοςG2064 V-PNP-NSM
επανωG1883 ADV παντωνG3956 A-GPN εστινG1510 V-PAI-3S |
ο G3588:T-NSM El ανωθεν G509:ADV
desde arriba ερχομενος G2064:V-PNP-NSM viniendo επανω G1883:ADV por encima de
παντων G3956:A-GPN todos εστιν G1510:V-PAI-3S está siendo ο G3588:T-NSM el ων
G1510:V-PAP-NSM siendo εκ G1537:PREP procedente de της G3588:T-GSF la γης
G1093:N-GSF tierra εκ G1537:PREP procedente de της G3588:T-GSF la γης
G1093:N-GSF tierra εστιν G1510:V-PAI-3S está siendo και G2532:CONJ y εκ
G1537:PREP procedente de της G3588:T-GSF la γης G1093:N-GSF tierra λαλει
G2980:V-PAI-3S está hablando ο G3588:T-NSM el εκ G1537:PREP procedente de του
G3588:T-GSM el ουρανου G3772:N-GSM cielo ερχομενος G2064:V-PNP-NSM viniendo
[επανω G1883:ADV por encima de παντων G3956:A-GPN todos εστιν] G1510:V-PAI-3S
está siendo |
qui
desursum venit supra omnes est qui est de terra de terra est et de terra loquitur
qui de caelo venit supra omnes est |
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KJV |
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He that cometh from
above is above all: he that is of the earth is earthly, and speaketh of the
earth: he that cometh from heaven is above all. |
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TCB |
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El
que de arriba viene. Jua_3:13; Jua_6:33; Jua_8:23;
Efe_1:20, Efe_1:21; Efe_4:8-10. Sobre
todos es. Jua_1:15, Jua_1:27, Jua_1:30;
Jua_5:21-25; Mat_28:18; Hch_10:36; Rom_9:5; Efe_1:21; Flp_2:9-11; 1Pe_3:22;
Apo_19:16. El
que es de la tierra. Jua_3:12; 1Co_15:47, 1Co_15:48; Heb_9:1, Heb_9:9,
Heb_9:10. El
que viene del cielo. Jua_6:33, Jua_6:51;
Jua_16:27, Jua_16:28. |
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COMENTARIOS:
WARREN WIERSBE
“No
fue simplemente llamado del cielo, o que el cielo le haya dado poder; vino del cielo. Fue esta afirmación la
que los judíos cuestionaron, porque sabían que era una afirmación de que Cristo
era Dios (Juan 6:38-42). Ciertamente Juan el Bautista no era de arriba ni
tampoco reclamó serlo. Ningún mensajero terrenal de Dios vino de arriba. Sólo
Jesucristo puede hacer tal afirmación y demostrar que es verdad. Siendo que
Jesús vino del cielo, representa al Padre; y el rechazar su testimonio es
rechazar al Padre (Juan 5:23). Sabemos que su testimonio es verdad porque es el
verdadero Dios. Podemos confiar en esto.”
SAN JUAN CRISOSTOMO
“¿Qué
sentido tiene y qué quiere decir con está
por encima de todos? Quiere decir que no necesita de nadie, que se basta a
sí mismo y que es incomparablemente superior a todos. Afirma que es de la
tierra y que habla de la tierra, pero que no expone un pensamiento suyo, sino
que se expresa como Cristo. Si al
hablaros de cosas de la tierra no creéis... Con estas palabras se refería
al bautismo, no porque fuese terreno, sino porque lo confrontaba con su
inefable generación. En el mismo sentido, Juan dice hablar de la tierra porque
compara su doctrina con la de Cristo.
En
efecto, hablar de la tierra no admite otro significado que éste: si se comparan
sus palabras con las de aquél, las primeras son intrascendentes, humildes,
ruines. En fin, todo lo que cabe esperar de una naturaleza humana.
En quien se hallan escondidos todos los
tesoros de la sabiduría. Aquí se pone de
manifiesto que no habla de razonamientos humanos. Dice: El que es de la tierra pertenece a la tierra.
Sin
duda, no todo lo que poseía era de la tierra, sino que lo fundamental provenía
del cielo: tenía un alma espiritual, algo que no procede de la tierra. ¿Por
qué, entonces, dice que procede de la tierra? No quiere decir otra cosa sino «soy insignificante, indigno de cualquier
palabra, pues vivo en la tierra y en la tierra he nacido, mientras que Cristo
nos ha venido del cielo».
Luego
de haber removido con esto un primer obstáculo, pasa a hablar claramente de
Cristo. Antes de este momento, habría sido inútil sembrar palabras que no
habría podido acoger la mente del auditorio. Sólo después de haber extraído la
espina, comienza a esparcir confiadamente las semillas diciendo: “El que viene del cielo está por encima de
todos. Da testimonio de cuanto vio y escuchó, mas nadie acepta su testimonio.”
A.W PINK
“Juan
ahora da testimonio de la persona, la
gloria y el testimonio de Cristo. Nos parece que Juan está señalando aquí
uno de los siete contrastes contenidos en este testimonio que trazó aquí entre
Cristo y él mismo. "Tierra y
terrenal" no debe entenderse en el sentido de "mundo y mundano". Juan era de la
tierra y hablaba de cosas que pertenecen a la tierra. Pero el Señor era del
cielo y está sobre todos.
Todos los demás mensajeros que Dios ha enviado tenían mucho de terrenal, ya que aquellos de nosotros que somos Sus siervos ahora tenemos mucho de eso. Estamos limitados por nuestro dominio finito. Los cuerpos de muerte en los que vivimos son un grave impedimento. Nuestra visión se limita en gran medida a las cosas de la tierra. Pero no había limitaciones para el Señor Jesús: era el Hijo de Dios del cielo, puro, perfecto, omnisciente.”
COMENTARIO BIBLICO MUNDO HISPANO
“El que viene de arriba está por encima de
todos establece dos verdades: la procedencia de Cristo y la preeminencia en
relación con los seres humanos. De arriba,
que a veces se traduce “de nuevo”
(ver 3:3), claramente aquí se refiere al descenso del Hijo de Dios del cielo en
la encarnación. Encima es un adverbio
compuesto de una preposición y un adverbio, ambos con el significado de “arriba” o “sobre”, y aquí connota “sobre”
en el sentido de superior, supremo o preeminente (ver Col. 1:18). Todos es un pronombre masculino plural,
pero se refiere a todos los seres humanos, varones y mujeres. El autor afirma dos
cosas en cuanto a los seres humanos: su procedencia y sus limitaciones. Procede de traduce una preposición (ek G1537) que establece el origen de
algo. Nótese la triple mención de tierra
(no mundo) que señala la naturaleza humana y material de toda persona.
Todo
ser humano está limitado por su procedencia y porque no tiene el conocimiento y
comunión directa con el Padre que el Hijo
tiene. El hombre terrenal puede hablar de realidades celestiales, pero no
por experiencia propia. No significa que puede hablar solamente de cosas
terrenales, sino, como dice Knox, “su lenguaje es el de la tierra”. El que viene del cielo está por encima de
todos. Se observa otra vez la repetición y redundancia del autor para
enfatizar sus verdades. El autor repite la primera frase de este versículo,
sólo sustituyendo del cielo por de arriba, lo cual es un sinónimo.”
BRIAN BAILEY
“Juan
está diciendo: “Yo soy de la tierra, pero Jesús viene del cielo, y Él es sobre
todos”. Así, como los cielos son más altos que la tierra, así es Él mucho más
alto que nosotros, para parafrasear Isaías 55:8-9, que dice: “Porque mis pensamientos no son vuestros
pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos
los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y
mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”
JUAN CALVINO
“Por
otra comparación, muestra cuán ampliamente difiere Cristo de todos los demás, y
cuán lejos está por encima de ellos; porque lo compara con un rey o un general
distinguido, quien, hablando desde su alto asiento, debe ser escuchado con
reverencia por su autoridad, pero muestra que le basta hablar desde el estrado
más bajo de Cristo. En la segunda cláusula, la antigua traducción latina tiene solo
una vez las palabras, es de la tierra;
pero los manuscritos griegos coinciden en repetir las palabras dos veces. Sospecho que los hombres
ignorantes consideraron superflua la repetición y, por tanto, la borraron; pero
el significado es: el que es de la tierra da evidencia de su descendencia y
permanece en un rango terrenal según la condición de su naturaleza. Sostiene
que es peculiar de Cristo solo hablar desde arriba, porque vino del cielo.
Pero
cabe preguntarse: ¿No vino también Juan del cielo en cuanto a su vocación y
oficio? ¿No era, por tanto,
deber de los hombres oír al Señor hablar por boca? Porque parece cometer una
injusticia con la doctrina celestial que entrega. Respondo, esto no se dijo en absoluto,
sino en comparación. Si los ministros
se consideran por separado, hablan como desde el cielo, con la máxima
autoridad, lo que Dios les ordenó; pero, en cuanto comienzan a contrastarse con
Cristo, ya no deben ser nada.
Así el Apóstol, comparando la Ley con el
Evangelio, dice:
Mirad que no desechéis al que habla.
Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la
tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. (Hebreos 12:25.)
Cristo,
por tanto, desea ser reconocido en sus ministros, pero de tal manera que pueda seguir
siendo el único Señor, y que puedan estar satisfechos con el rango de
servidores; pero especialmente cuando se hace una comparación, desea ser tan
distinguido que sólo él pueda ser exaltado.”
WOLFGANG MUSCULUS
“Juan
está hablando en general de todos los seres humanos; indudablemente se incluye
a sí mismo en esta declaración. Entonces, ¿cómo es posible que él diga y hable
de cosas terrenales? ¿Son estas cosas de la tierra: las cosas que predicó Juan,
los testimonios que dio a Cristo y el bautismo con el que sumergió a los arrepentidos
en Cristo? Si son de la tierra, ¿cómo es que el evangelista dijo antes: Había un hombre enviado por Dios que se
llamaba Juan? Asimismo, ¿cómo es que Cristo deja en claro que el bautismo de
Juan es del cielo? Además, ¿cómo es
que él llama al bautismo de Juan el
consejo de Dios rechazado por los fariseos? Si esas cosas no son de la
tierra, sino del cielo, ¿por qué dice aquí de sí mismo: El que es de la tierra, es de la tierra y de la tierra habla?
Yo
respondo: Incluso Juan, como era de la tierra, no podía hablar sino de la tierra.
Pero en la medida en que fue enviado por Dios antes de la venida de su Hijo,
apartado por el Espíritu de Dios mientras aún estaba en el vientre de su madre,
en este grado no es de la tierra, sino que habla del Espíritu de Dios y realiza
la obra designado por Dios.
Porque,
como dice Pablo, no somos suficientes ni somos capaces por nosotros mismos de
pensar tal cosa, pero nuestra suficiencia y capacidad dependen y provienen
únicamente de Dios. Y Juan dijo anteriormente: Un hombre puede recibir solo lo que le es dado del cielo. Por lo tanto,
Juan, que quería tener a Cristo por encima de todo en el mundo, estaba
recordando con razón a la gente que él mismo nació con una naturaleza humana
que compartió con otros seres humanos, no que fue hecho más grande que otras
personas por una gracia especial.”
JOHN GILL
“Es sobre todo; por encima de Juan, antes
de quien era preferido, porque era antes que él; por encima de los profetas del
Antiguo Testamento, e incluso por encima de Moisés, el principal de ellos; sí,
sobre todos los ángeles en el cielo, siendo Dios sobre todo, bendito por los
siglos; por tanto, toda gloria le sea dada; ningún honor debe ser envidiado o
desmerecido de él.”
J.C RYLE
“[El que de arriba viene, es sobre todos].
En esta frase, Juan el Bautista asevera la infinita superioridad de Cristo
sobre sí mismo o sobre cualquier otro hijo de Adán, no importa el cargo que ocupe.
Cristo es “de arriba”. No es
meramente hombre, sino Dios.
Cuando adoptó nuestra naturaleza y nació, vino del Cielo. Como Dios, está muy
por encima de todos sus ministros y siervos; como Creador, está por encima de
la criatura. Él está “sobre todo
principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra”.
Él es la “cabeza sobre todas las cosas a
la iglesia” y merece todo el honor, la dignidad, el respeto y la reverencia
que el hombre pueda darle (Efesios 1:21–22).
[El que es de la tierra, es terrenal, y cosas
terrenales habla]. En esta frase, Juan el Bautista expresa en un lenguaje
contundente su inferioridad y la de cualquier otro ministro en comparación con Cristo:
“Todos
los que, como yo —parece decir—, son solo hombres, hechos de arcilla y polvo,
descendientes de un padre que los ha hecho del polvo de la Tierra, son
terrenales en comparación. La debilidad y precariedad de nuestro origen
prevalece sobre todas nuestras acciones. Somos terrenales por naturaleza,
nuestras obras son terrenales y lo que decimos y predicamos es terrenal”.
En
resumen, habrá un componente de humanidad en el ministerio de todo aquel que ha
sido engendrado naturalmente de la semilla de Adán.
La
dificultad que algunos ven en el hecho de que Juan el Bautista llame a su
propio ministerio “terrenal” se
plantea de forma completamente innecesaria. Es evidente que lo denomina así en “comparación”. Comparado con el de los
escribas y fariseos, no era terrenal sino celestial.
Comparado
con la enseñanza de Aquel que venía del Cielo, era terrenal. Una vela, comparada con la oscuridad, es
luz; pero la misma vela, comparada con el Sol, es una pobre chispa.
[El que viene del cielo, es sobre todos].
Esta frase solo es una repetición del comienzo del versículo. Es una segunda
aseveración de la grandeza de Cristo y su superioridad sobre cualquier mero
hombre, a fin de hacer un mayor hincapié en la cuestión ante todos sus oyentes.
“Advertid lo que os digo —parece
insistir Juan el Bautista a sus discípulos—: Repito que, habiendo venido Cristo del Cielo y siendo por naturaleza
Dios así como hombre, está muy por encima de mí y de todos los ministros, que
solo son hombres y nada más”.
XAVIER LEON DUFOUR
“Esta
primera estrofa, en donde las dos cualificaciones «de arriba» y «del cielo»
abrazan a la cualificación «terreno»,
constituye una unidad. La forma de la expresión está calcada de una palabra de
Jesús en 3:6: «Lo que ha nacido de la
carne es carne y lo que ha nacido del Espíritu es espíritu»: la oposición
es radical y no es posible suavizarla lo más mínimo. Situando a Jesús en la
esfera celestial, el Bautista recoge y supera lo que ya había afirmado de Aquel
que tenía que venir: «El que es antes que
yo».
Por
eso se siente uno inclinado a pensar que «el
terreno» designa al Bautista, aquel cuyo bautismo es solamente de agua.
Pues bien, Juan, voz de la profecía, dijo la palabra de Dios cuando atestiguó a
propósito de Jesús, «Hijo de Dios».
La oposición «terreno/celestial» corresponde
más bien a la oposición «nacido de la
carne/nacido del espíritu» que se leía en 3:6. De suyo, ningún hombre tiene
capacidad para decir válidamente las cosas celestiales; sin embargo, el
creyente puede hacerlo, porque ha
renacido de lo alto.
En
segundo lugar, Jesús es un testigo, como lo dijo él mismo en 3:11: «Atestiguamos de lo que hemos visto» o
más exactamente (ya que el verbo está en perfecto) lo que «estamos viendo»; y Juan por su parte afirma que Jesús atestigua de
lo que vio y sigue viendo (eóraken) actualmente. Por el contrario, lo que se
añade sobre la audición está en aoristo: «lo
que oyó» (ékousen)', ¿A qué se debe esta diferencia? Valdría la pena
ahondar en el tema. Lo esencial es que tenemos aquí un eco no solamente del v.
3:11, sino también de lo que proponía el prólogo sobre el Hijo único vuelto hacia el seno del Padre (1:18): Jesús sabe de lo que está hablando, ya que
es el testigo inmediato de Dios.”
SAN AGUSTIN
“El
hombre, como tal, es de la tierra y habla dé la tierra. Cuando habla cosas
divinas es por Dios esclarecido. Porque,
si no recibiera esta iluminación, la tierra sólo hablaría tierra. Luego una
cosa es la gracia de Dios y otra la naturaleza del hombre. Ahora examina la
naturaleza del hombre: nace y crece y aprende lo corriente que aprenden los
hombres. ¿Qué sabe el que es de la tierra, sino tierra?
Habla de lo que es humano, y sólo de eso entiende, y eso sólo saborea; y, como carnal que es, carnalmente juzga y carnalmente piensa; eso es todo el hombre. Mas que venga ahora la gracia de Dios e ilumine sus tinieblas, como dice el Salmo: Tú encenderás mi lámpara, Señor; Dios mío, ilumina mis tinieblas; y levante la mente humana y la Vuelva de cara a su luz, y entonces comenzará a decir lo que el Apóstol: No yo, sino la gracia de Dios conmigo; y también: Ya no vivo yo, sino que vive en mí Jesucristo. Esto es: Preciso es que El crezca y que yo disminuya. Luego Juan, como tal, es de la tierra y de la tierra habla. Si oyes do Juan algo divino, es del que ilumina, no del que recibe la iluminación.”
ESTEBAN VOTH
“El
que viene de arriba (v. Jua_3:31) obviamente es una clara referencia al «que
viene del cielo» (TLA); en otras palabras: «que viene de Dios» (BI) (cf.
Jua_3:3 en este manual). El que está por encima que todos se entiende como “que
está por encima de todas las personas” o, aún mejor: “el que es más importante
que todas las personas”, «es más importante que todos nosotros» (TLA).
Una
traducción literal de la segunda parte del versículo puede crear confusión. “El
que viene de la tierra” en algunas culturas se puede entender como “el que
viene de debajo, de los poderes demoníacos” o simplemente quedar confuso.
Hablar de asuntos terrenales se entiende como de “las cosas que pasan aquí en
la tierra” o “habla desde acá abajo en la tierra”. La tierra tiene un carácter
neutral en una traducción de Juan, contrario a “mundo”, el cual se presenta a
menudo en oposición a Dios.
Al
final de este versículo hay un problema textual. En el texto griego la
expresión “es más importante que todos” o “está por encima de todos” es
incluido como parte del texto y se coloca un punto final en el versículo, como
lo hacen la mayoría de las versiones. Pero es posible que la oración no formaba
parte del texto original. En este caso, la última parte del v. Jua_3:31 y el
principio del v. Jua_3:32 se leería así: “el que viene de Dios de lo que ha
visto y oído personalmente de eso testifica”.
La
cuestión es si se adopta la lectura breve o la larga. En otras palabras, si hay
omisión o inclusión en la traducción de esta oración. Las propuestas El que
viene del cielo está por encima de todos, y de lo que ha visto y oído testifica
y «El que viene del cielo es más importante, y habla de lo que ha visto y oído
en el cielo» (TLA) son fieles al texto original y expresan la idea con mucha
claridad.” (TLA es la Traduccion en Lenguaje Actual)
MARTIN LUTERO
“Quiere
decir: «Es el único que viene de arriba».
Antes se dijo: «Y nadie ha subido al
cielo, sino el que descendió del cielo» (Jua_3:13). Significa que para un
hombre, nacido de carne y sangre, es imposible conocer la mente y el consejo de
Dios. El Hijo, que descendió de los
cielos, debe informarnos. A nosotros no nos es posible ascender, nadie,
sino Cristo, puede ascender, descender y permanecer arriba. Nadie es capaz de
decir: «Esto o aquello es plan del cielo». Pero
el Hijo de Dios, que está arriba, en el mismo corazón del Padre, desciende del
cielo y nos lo revela. Por tanto, dice Juan: «El que viene de arriba
está por encima de todos».
De ahí que debamos aprender a creer en lo que oímos y no en lo que nos dicen los cinco sentidos; esta es nuestra fe cristiana. Es natural que quien es de la tierra, conozca sólo cosas terrenales, por lo que únicamente habla de ellas (Jua_3:31); no puede citar las celestiales porque nunca ha visto a Dios. Si somos de la tierra, estamos confinados y apegados a las cosas terrenales porque nadie puede alterar la naturaleza. Por ejemplo, puedo poner ropas de hombre a una mujer y darle una apariencia de hombre, pero no puedo cambiarle la naturaleza, ni convertir a una mujer en un hombre. Así todos son hijos de la tierra menos la Semilla de la mujer, de ahí que sus acciones y palabras sean terrenales.”
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¿QUIEN HABLA EN LOS VERSOS 31 AL 36?
(EDWING P.) |
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JUAN EVANGELISTA |
JUAN BAUTISTA |
CONSENSO |
|
“Este
párrafo resume también las diferencias entre el Bautista y Jesús y se sirve
asimismo del marco de referencia teológico que se esboza en 3:1–21. En este
sentido, es posible que 3:31–36 sea una
meditación o epílogo teológico escrito por el evangelista para subrayar
las diferencias entre Juan y Jesús, utilizando el lenguaje establecido al
comienzo del capítulo.” GARY BURGE |
“Algunos
—como Erasmo, Bengel, Wetstein, Olshausen y Tholuck— piensan que las palabras
de Juan el Bautista terminan en el versículo que precede al que tenemos
delante, y que las palabras “el que de arriba viene” dan comienzo al
comentario de Juan el Evangelista. No puedo admitir ni por un momento que esa
idea sea correcta. No veo necesidad de ello. Todo el pasaje prosigue con naturalidad con el lenguaje de Juan el
Bautista hasta el final del capítulo. No veo nada en estos versículos
finales que no se corresponda con Juan el Bautista. No contienen verdad
alguna que pudiera desconocer. No veo que se gane nada con esta idea. No
arroja nueva luz sobre el pasaje y es una incómoda ruptura que jamás se le
ocurriría a un lector normal de la Biblia.” J.C RYLE |
“Lo más probable es que los versículos del
31 al 36 sean del evangelista. Y es que más bien parecen una reflexión
sobre la importancia de Jesús a la luz de las palabras de Juan el Bautista y
de los acontecimientos posteriores y no un comentario del Maestro o de su
predecesor. Además, también podemos ver algún matiz estilístico que hace que
nos decantemos por la autoría del evangelista. Asimismo, sería un poco
extraño que Juan el Bautista dijera algo como “nadie recibe su testimonio”
(v. 32) dentro del mismo discurso en el que ha dicho que “todos van a Él” (v.
26). Fuese quien fuese el autor de estas palabras, lo cierto es que dejan ver
la comunión que hay entre Jesús y el Padre, y la importancia de tener una
relación con Él.” LEON MORRIS |
|
“Parece mejor ver los vv. 31–36 como
testimonio de Juan el evangelista, ya que la exposición teológica acerca
del Padre y el Hijo es más característica de la teología cristiana que de la
predicación de Juan el Bautista.” JOHN WALVOORD |
“Como
en el texto no se indica una ruptura en el pensamiento o la continuidad, es mejor ver estos pasajes como la
continuación de las palabras de Juan el Bautista a sus discípulos. Juan
da cinco razones para que sus discípulos (y por extensión, todo el mundo)
aceptaran la supremacía absoluta de Jesucristo.” JOHN MACARTHUR |
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