domingo, 28 de mayo de 2023

EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3 VERSICULO 31

 


 

EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3 VERSICULO 31

RV1960

NVI1999

BTX4

El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos.

El que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, es terrenal y de lo terrenal habla. El que viene del cielo está por encima de todos

El que viene de arriba, está sobre todos. El que es de la tierra, es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está sobre todos.

TR+

INA27+

VUL

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qui desursum venit supra omnes est qui est de terra de terra est et de terra loquitur qui de caelo venit supra omnes est

KJV

He that cometh from above is above all: he that is of the earth is earthly, and speaketh of the earth: he that cometh from heaven is above all.

TCB

El que de arriba viene. Jua_3:13; Jua_6:33; Jua_8:23; Efe_1:20, Efe_1:21; Efe_4:8-10.

 

Sobre todos es. Jua_1:15, Jua_1:27, Jua_1:30; Jua_5:21-25; Mat_28:18; Hch_10:36; Rom_9:5; Efe_1:21; Flp_2:9-11; 1Pe_3:22; Apo_19:16.

 

El que es de la tierra. Jua_3:12; 1Co_15:47, 1Co_15:48; Heb_9:1, Heb_9:9, Heb_9:10.

 

El que viene del cielo. Jua_6:33, Jua_6:51; Jua_16:27, Jua_16:28.

 

COMENTARIOS:

WARREN WIERSBE

“No fue simplemente llamado del cielo, o que el cielo le haya dado poder; vino del cielo. Fue esta afirmación la que los judíos cuestionaron, porque sabían que era una afirmación de que Cristo era Dios (Juan 6:38-42). Ciertamente Juan el Bautista no era de arriba ni tampoco reclamó serlo. Ningún mensajero terrenal de Dios vino de arriba. Sólo Jesucristo puede hacer tal afirmación y demostrar que es verdad. Siendo que Jesús vino del cielo, representa al Padre; y el rechazar su testimonio es rechazar al Padre (Juan 5:23). Sabemos que su testimonio es verdad porque es el verdadero Dios. Podemos confiar en esto.”

SAN JUAN CRISOSTOMO

“¿Qué sentido tiene y qué quiere decir con está por encima de todos? Quiere decir que no necesita de nadie, que se basta a sí mismo y que es incomparablemente superior a todos. Afirma que es de la tierra y que habla de la tierra, pero que no expone un pensamiento suyo, sino que se expresa como Cristo. Si al hablaros de cosas de la tierra no creéis... Con estas palabras se refería al bautismo, no porque fuese terreno, sino porque lo confrontaba con su inefable generación. En el mismo sentido, Juan dice hablar de la tierra porque compara su doctrina con la de Cristo.

En efecto, hablar de la tierra no admite otro significado que éste: si se comparan sus palabras con las de aquél, las primeras son intrascendentes, humildes, ruines. En fin, todo lo que cabe esperar de una naturaleza humana.

En quien se hallan escondidos todos los tesoros de la sabiduría. Aquí se pone de manifiesto que no habla de razonamientos humanos. Dice: El que es de la tierra pertenece a la tierra.

Sin duda, no todo lo que poseía era de la tierra, sino que lo fundamental provenía del cielo: tenía un alma espiritual, algo que no procede de la tierra. ¿Por qué, entonces, dice que procede de la tierra? No quiere decir otra cosa sino «soy insignificante, indigno de cualquier palabra, pues vivo en la tierra y en la tierra he nacido, mientras que Cristo nos ha venido del cielo».

Luego de haber removido con esto un primer obstáculo, pasa a hablar claramente de Cristo. Antes de este momento, habría sido inútil sembrar palabras que no habría podido acoger la mente del auditorio. Sólo después de haber extraído la espina, comienza a esparcir confiadamente las semillas diciendo: “El que viene del cielo está por encima de todos. Da testimonio de cuanto vio y escuchó, mas nadie acepta su testimonio.”

A.W PINK

“Juan ahora da testimonio de la persona, la gloria y el testimonio de Cristo. Nos parece que Juan está señalando aquí uno de los siete contrastes contenidos en este testimonio que trazó aquí entre Cristo y él mismo. "Tierra y terrenal" no debe entenderse en el sentido de "mundo y mundano". Juan era de la tierra y hablaba de cosas que pertenecen a la tierra. Pero el Señor era del cielo y está sobre todos.

Todos los demás mensajeros que Dios ha enviado tenían mucho de terrenal, ya que aquellos de nosotros que somos Sus siervos ahora tenemos mucho de eso. Estamos limitados por nuestro dominio finito. Los cuerpos de muerte en los que vivimos son un grave impedimento. Nuestra visión se limita en gran medida a las cosas de la tierra. Pero no había limitaciones para el Señor Jesús: era el Hijo de Dios del cielo, puro, perfecto, omnisciente.”

COMENTARIO BIBLICO MUNDO HISPANO

El que viene de arriba está por encima de todos establece dos verdades: la procedencia de Cristo y la preeminencia en relación con los seres humanos. De arriba, que a veces se traduce “de nuevo” (ver 3:3), claramente aquí se refiere al descenso del Hijo de Dios del cielo en la encarnación. Encima es un adverbio compuesto de una preposición y un adverbio, ambos con el significado de “arriba” o “sobre”, y aquí connota “sobre” en el sentido de superior, supremo o preeminente (ver Col. 1:18). Todos es un pronombre masculino plural, pero se refiere a todos los seres humanos, varones y mujeres. El autor afirma dos cosas en cuanto a los seres humanos: su procedencia y sus limitaciones. Procede de traduce una preposición (ek G1537) que establece el origen de algo. Nótese la triple mención de tierra (no mundo) que señala la naturaleza humana y material de toda persona.

Todo ser humano está limitado por su procedencia y porque no tiene el conocimiento y comunión directa con el Padre que el Hijo tiene. El hombre terrenal puede hablar de realidades celestiales, pero no por experiencia propia. No significa que puede hablar solamente de cosas terrenales, sino, como dice Knox, “su lenguaje es el de la tierra”. El que viene del cielo está por encima de todos. Se observa otra vez la repetición y redundancia del autor para enfatizar sus verdades. El autor repite la primera frase de este versículo, sólo sustituyendo del cielo por de arriba, lo cual es un sinónimo.”

BRIAN BAILEY

“Juan está diciendo: “Yo soy de la tierra, pero Jesús viene del cielo, y Él es sobre todos”. Así, como los cielos son más altos que la tierra, así es Él mucho más alto que nosotros, para parafrasear Isaías 55:8-9, que dice: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”

JUAN CALVINO

“Por otra comparación, muestra cuán ampliamente difiere Cristo de todos los demás, y cuán lejos está por encima de ellos; porque lo compara con un rey o un general distinguido, quien, hablando desde su alto asiento, debe ser escuchado con reverencia por su autoridad, pero muestra que le basta hablar desde el estrado más bajo de Cristo. En la segunda cláusula, la antigua traducción latina tiene solo una vez las palabras, es de la tierra; pero los manuscritos griegos coinciden en repetir las palabras dos veces. Sospecho que los hombres ignorantes consideraron superflua la repetición y, por tanto, la borraron; pero el significado es: el que es de la tierra da evidencia de su descendencia y permanece en un rango terrenal según la condición de su naturaleza. Sostiene que es peculiar de Cristo solo hablar desde arriba, porque vino del cielo.

Pero cabe preguntarse: ¿No vino también Juan del cielo en cuanto a su vocación y oficio? ¿No era, por tanto, deber de los hombres oír al Señor hablar por boca? Porque parece cometer una injusticia con la doctrina celestial que entrega. Respondo, esto no se dijo en absoluto, sino en comparación. Si los ministros se consideran por separado, hablan como desde el cielo, con la máxima autoridad, lo que Dios les ordenó; pero, en cuanto comienzan a contrastarse con Cristo, ya no deben ser nada.

 Así el Apóstol, comparando la Ley con el Evangelio, dice:

Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. (Hebreos 12:25.)

Cristo, por tanto, desea ser reconocido en sus ministros, pero de tal manera que pueda seguir siendo el único Señor, y que puedan estar satisfechos con el rango de servidores; pero especialmente cuando se hace una comparación, desea ser tan distinguido que sólo él pueda ser exaltado.”

WOLFGANG MUSCULUS

“Juan está hablando en general de todos los seres humanos; indudablemente se incluye a sí mismo en esta declaración. Entonces, ¿cómo es posible que él diga y hable de cosas terrenales? ¿Son estas cosas de la tierra: las cosas que predicó Juan, los testimonios que dio a Cristo y el bautismo con el que sumergió a los arrepentidos en Cristo? Si son de la tierra, ¿cómo es que el evangelista dijo antes: Había un hombre enviado por Dios que se llamaba Juan? Asimismo, ¿cómo es que Cristo deja en claro que el bautismo de Juan es del cielo? Además, ¿cómo es que él llama al bautismo de Juan el consejo de Dios rechazado por los fariseos? Si esas cosas no son de la tierra, sino del cielo, ¿por qué dice aquí de sí mismo: El que es de la tierra, es de la tierra y de la tierra habla?

Yo respondo: Incluso Juan, como era de la tierra, no podía hablar sino de la tierra. Pero en la medida en que fue enviado por Dios antes de la venida de su Hijo, apartado por el Espíritu de Dios mientras aún estaba en el vientre de su madre, en este grado no es de la tierra, sino que habla del Espíritu de Dios y realiza la obra designado por Dios.

Porque, como dice Pablo, no somos suficientes ni somos capaces por nosotros mismos de pensar tal cosa, pero nuestra suficiencia y capacidad dependen y provienen únicamente de Dios. Y Juan dijo anteriormente: Un hombre puede recibir solo lo que le es dado del cielo. Por lo tanto, Juan, que quería tener a Cristo por encima de todo en el mundo, estaba recordando con razón a la gente que él mismo nació con una naturaleza humana que compartió con otros seres humanos, no que fue hecho más grande que otras personas por una gracia especial.”

JOHN GILL

Es sobre todo; por encima de Juan, antes de quien era preferido, porque era antes que él; por encima de los profetas del Antiguo Testamento, e incluso por encima de Moisés, el principal de ellos; sí, sobre todos los ángeles en el cielo, siendo Dios sobre todo, bendito por los siglos; por tanto, toda gloria le sea dada; ningún honor debe ser envidiado o desmerecido de él.”

J.C RYLE

“[El que de arriba viene, es sobre todos]. En esta frase, Juan el Bautista asevera la infinita superioridad de Cristo sobre sí mismo o sobre cualquier otro hijo de Adán, no importa el cargo que ocupe. Cristo es “de arriba”. No es meramente hombre, sino Dios. Cuando adoptó nuestra naturaleza y nació, vino del Cielo. Como Dios, está muy por encima de todos sus ministros y siervos; como Creador, está por encima de la criatura. Él está “sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra”. Él es la “cabeza sobre todas las cosas a la iglesia” y merece todo el honor, la dignidad, el respeto y la reverencia que el hombre pueda darle (Efesios 1:21–22).

[El que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla]. En esta frase, Juan el Bautista expresa en un lenguaje contundente su inferioridad y la de cualquier otro ministro en comparación con Cristo:

 Todos los que, como yo —parece decir—, son solo hombres, hechos de arcilla y polvo, descendientes de un padre que los ha hecho del polvo de la Tierra, son terrenales en comparación. La debilidad y precariedad de nuestro origen prevalece sobre todas nuestras acciones. Somos terrenales por naturaleza, nuestras obras son terrenales y lo que decimos y predicamos es terrenal”.

En resumen, habrá un componente de humanidad en el ministerio de todo aquel que ha sido engendrado naturalmente de la semilla de Adán.

La dificultad que algunos ven en el hecho de que Juan el Bautista llame a su propio ministerio “terrenal” se plantea de forma completamente innecesaria. Es evidente que lo denomina así en “comparación”. Comparado con el de los escribas y fariseos, no era terrenal sino celestial.

Comparado con la enseñanza de Aquel que venía del Cielo, era terrenal. Una vela, comparada con la oscuridad, es luz; pero la misma vela, comparada con el Sol, es una pobre chispa.

[El que viene del cielo, es sobre todos]. Esta frase solo es una repetición del comienzo del versículo. Es una segunda aseveración de la grandeza de Cristo y su superioridad sobre cualquier mero hombre, a fin de hacer un mayor hincapié en la cuestión ante todos sus oyentes. “Advertid lo que os digo —parece insistir Juan el Bautista a sus discípulos—: Repito que, habiendo venido Cristo del Cielo y siendo por naturaleza Dios así como hombre, está muy por encima de mí y de todos los ministros, que solo son hombres y nada más”.

XAVIER LEON DUFOUR

“Esta primera estrofa, en donde las dos cualificaciones «de arriba» y «del cielo» abrazan a la cualificación «terreno», constituye una unidad. La forma de la expresión está calcada de una palabra de Jesús en 3:6: «Lo que ha nacido de la carne es carne y lo que ha nacido del Espíritu es espíritu»: la oposición es radical y no es posible suavizarla lo más mínimo. Situando a Jesús en la esfera celestial, el Bautista recoge y supera lo que ya había afirmado de Aquel que tenía que venir: «El que es antes que yo».

Por eso se siente uno inclinado a pensar que «el terreno» designa al Bautista, aquel cuyo bautismo es solamente de agua. Pues bien, Juan, voz de la profecía, dijo la palabra de Dios cuando atestiguó a propósito de Jesús, «Hijo de Dios». La oposición «terreno/celestial» corresponde más bien a la oposición «nacido de la carne/nacido del espíritu» que se leía en 3:6. De suyo, ningún hombre tiene capacidad para decir válidamente las cosas celestiales; sin embargo, el creyente puede hacerlo, porque ha renacido de lo alto.

En segundo lugar, Jesús es un testigo, como lo dijo él mismo en 3:11: «Atestiguamos de lo que hemos visto» o más exactamente (ya que el verbo está en perfecto) lo que «estamos viendo»; y Juan por su parte afirma que Jesús atestigua de lo que vio y sigue viendo (eóraken) actualmente. Por el contrario, lo que se añade sobre la audición está en aoristo: «lo que oyó» (ékousen)', ¿A qué se debe esta diferencia? Valdría la pena ahondar en el tema. Lo esencial es que tenemos aquí un eco no solamente del v. 3:11, sino también de lo que proponía el prólogo sobre el Hijo único vuelto hacia el seno del Padre (1:18): Jesús sabe de lo que está hablando, ya que es el testigo inmediato de Dios.”

SAN AGUSTIN

“El hombre, como tal, es de la tierra y habla dé la tierra. Cuando habla cosas divinas es por Dios esclarecido. Porque, si no recibiera esta iluminación, la tierra sólo hablaría tierra. Luego una cosa es la gracia de Dios y otra la naturaleza del hombre. Ahora examina la naturaleza del hombre: nace y crece y aprende lo corriente que aprenden los hombres. ¿Qué sabe el que es de la tierra, sino tierra?

Habla de lo que es humano, y sólo de eso entiende, y eso sólo saborea; y, como carnal que es, carnalmente juzga y carnalmente piensa; eso es todo el hombre. Mas que venga ahora la gracia de Dios e ilumine sus tinieblas, como dice el Salmo: Tú encenderás mi lámpara, Señor; Dios mío, ilumina mis tinieblas; y levante la mente humana y la Vuelva de cara a su luz, y entonces comenzará a decir lo que el Apóstol: No yo, sino la gracia de Dios conmigo; y también: Ya no vivo yo, sino que vive en mí Jesucristo. Esto es: Preciso es que El crezca y que yo disminuya. Luego Juan, como tal, es de la tierra y de la tierra habla. Si oyes do Juan algo divino, es del que ilumina, no del que recibe la iluminación.”

ESTEBAN VOTH

“El que viene de arriba (v. Jua_3:31) obviamente es una clara referencia al «que viene del cielo» (TLA); en otras palabras: «que viene de Dios» (BI) (cf. Jua_3:3 en este manual). El que está por encima que todos se entiende como “que está por encima de todas las personas” o, aún mejor: “el que es más importante que todas las personas”, «es más importante que todos nosotros» (TLA).

Una traducción literal de la segunda parte del versículo puede crear confusión. “El que viene de la tierra” en algunas culturas se puede entender como “el que viene de debajo, de los poderes demoníacos” o simplemente quedar confuso. Hablar de asuntos terrenales se entiende como de “las cosas que pasan aquí en la tierra” o “habla desde acá abajo en la tierra”. La tierra tiene un carácter neutral en una traducción de Juan, contrario a “mundo”, el cual se presenta a menudo en oposición a Dios.

Al final de este versículo hay un problema textual. En el texto griego la expresión “es más importante que todos” o “está por encima de todos” es incluido como parte del texto y se coloca un punto final en el versículo, como lo hacen la mayoría de las versiones. Pero es posible que la oración no formaba parte del texto original. En este caso, la última parte del v. Jua_3:31 y el principio del v. Jua_3:32 se leería así: “el que viene de Dios de lo que ha visto y oído personalmente de eso testifica”.

La cuestión es si se adopta la lectura breve o la larga. En otras palabras, si hay omisión o inclusión en la traducción de esta oración. Las propuestas El que viene del cielo está por encima de todos, y de lo que ha visto y oído testifica y «El que viene del cielo es más importante, y habla de lo que ha visto y oído en el cielo» (TLA) son fieles al texto original y expresan la idea con mucha claridad.” (TLA es la Traduccion en Lenguaje Actual)

MARTIN LUTERO

“Quiere decir: «Es el único que viene de arriba». Antes se dijo: «Y nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo» (Jua_3:13). Significa que para un hombre, nacido de carne y sangre, es imposible conocer la mente y el consejo de Dios. El Hijo, que descendió de los  cielos, debe informarnos. A nosotros no nos es posible ascender, nadie, sino Cristo, puede ascender, descender y permanecer arriba. Nadie es capaz de decir: «Esto o aquello es plan del cielo». Pero el Hijo de Dios, que está arriba, en el mismo corazón del Padre, desciende del cielo y nos lo revela. Por tanto, dice Juan: «El que viene de arriba está por encima de todos».

De ahí que debamos aprender a creer en lo que oímos y no en lo que nos dicen los cinco sentidos; esta es nuestra fe cristiana. Es natural que quien es de la tierra, conozca sólo cosas terrenales, por lo que únicamente habla de ellas (Jua_3:31); no puede citar las celestiales porque nunca ha visto a Dios. Si somos de la tierra, estamos confinados y apegados a las cosas terrenales porque nadie puede alterar la naturaleza. Por ejemplo, puedo poner ropas de hombre a una mujer y darle una apariencia de hombre, pero no puedo cambiarle la naturaleza, ni convertir a una mujer en un hombre. Así todos son hijos de la tierra menos la Semilla de la mujer, de ahí que sus acciones y palabras sean terrenales.”

¿QUIEN HABLA EN LOS VERSOS 31 AL 36? (EDWING P.)

JUAN EVANGELISTA

JUAN BAUTISTA

CONSENSO

 

 

 

 

 

 

 

 

“Este párrafo resume también las diferencias entre el Bautista y Jesús y se sirve asimismo del marco de referencia teológico que se esboza en 3:1–21. En este sentido, es posible que 3:31–36 sea una meditación o epílogo teológico escrito por el evangelista para subrayar las diferencias entre Juan y Jesús, utilizando el lenguaje establecido al comienzo del capítulo.”

 

GARY BURGE

 

“Algunos —como Erasmo, Bengel, Wetstein, Olshausen y Tholuck— piensan que las palabras de Juan el Bautista terminan en el versículo que precede al que tenemos delante, y que las palabras “el que de arriba viene” dan comienzo al comentario de Juan el Evangelista. No puedo admitir ni por un momento que esa idea sea correcta. No veo necesidad de ello. Todo el pasaje prosigue con naturalidad con el lenguaje de Juan el Bautista hasta el final del capítulo. No veo nada en estos versículos finales que no se corresponda con Juan el Bautista. No contienen verdad alguna que pudiera desconocer. No veo que se gane nada con esta idea. No arroja nueva luz sobre el pasaje y es una incómoda ruptura que jamás se le ocurriría a un lector normal de la Biblia.”

 

J.C RYLE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo más probable es que los versículos del 31 al 36 sean del evangelista. Y es que más bien parecen una reflexión sobre la importancia de Jesús a la luz de las palabras de Juan el Bautista y de los acontecimientos posteriores y no un comentario del Maestro o de su predecesor. Además, también podemos ver algún matiz estilístico que hace que nos decantemos por la autoría del evangelista. Asimismo, sería un poco extraño que Juan el Bautista dijera algo como “nadie recibe su testimonio” (v. 32) dentro del mismo discurso en el que ha dicho que “todos van a Él” (v. 26). Fuese quien fuese el autor de estas palabras, lo cierto es que dejan ver la comunión que hay entre Jesús y el Padre, y la importancia de tener una relación con Él.”

 

LEON MORRIS

 

Parece mejor ver los vv. 31–36 como testimonio de Juan el evangelista, ya que la exposición teológica acerca del Padre y el Hijo es más característica de la teología cristiana que de la predicación de Juan el Bautista.”

 

JOHN WALVOORD

 

“Como en el texto no se indica una ruptura en el pensamiento o la continuidad, es mejor ver estos pasajes como la continuación de las palabras de Juan el Bautista a sus discípulos. Juan da cinco razones para que sus discípulos (y por extensión, todo el mundo) aceptaran la supremacía absoluta de Jesucristo.”

 

JOHN MACARTHUR

 

 

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