martes, 4 de abril de 2023

EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 2 VERSICULO 8


 

EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 2 VERSICULO 8

RV1960

NVI1999

BTX4

Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron.

Ahora saquen un poco y llévenlo al encargado del banquete les dijo Jesús. Así lo hicieron.

También les dice: Sacad ahora y llevad al maestresala. Y ellos lo llevaron.

TR+

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et dicit eis Iesus haurite nunc et ferte architriclino et tulerunt

KJV

And he saith unto them, Draw out now, and bear unto the governor of the feast. And they bare it.

TCB

Sacad ahora. Jua_2:9; Pro_3:5, Pro_3:6; Ecl_9:6.

 

COMENTARIOS:

SAN JUAN CRISOSTOMO

“Bien sabéis todos que aquellos a quienes se confía la supervisión de los banquetes se mantienen perfectamente sobrios, debiendo ocuparse sólo de que todo suceda en perfecto orden. Por eso precisamente Cristo llamó como testigo de su milagro a aquel hombre, cuyo gusto estaba en condiciones del todo normales. No dijo: «Servid el vino a los comensales», sino: Llevadlo al maestresala. Y apenas el maestresala hubo gustado el agua convertida en vino, sin saber de dónde venía, aunque lo sabían los siervos, el maestresala llama al esposo.”

CHARLES SPURGEON

Sacad ahora." "Ahora." No había convertido el agua en vino mediante ningún encantamiento. Simplemente lo quiso y se hizo. Dijo: "Sacad ahora". No quería dejarlo desapercibido, porque no había obrado un milagro antes, y no podía decir si se trataba de uno. Estaba seguro de que lo era; entonces dijo a los sirvientes, cuando hubieron llenado de agua las tinajas: “Sacad ahora. No me lo traigas para que lo pruebe; Sé lo que es. Llévaselo al presidente de la fiesta, al que está sentado a la cabecera de la mesa, y que es el juez del vino: "y lo llevaron".

La santa confianza de Cristo es admirable. ¡Que podamos, por fe, trabajar así, con una conciencia tranquila de la ayuda divina! Pero note esto. Siempre que el Señor los llene con una bendición, piensen que lo escuchan decir: "Sacad ahora". No llena estas ollas solo para que se llenen. " Sacad ahora." ¿La pasaste bien el lunes pasado en la reunión de oración? Algunos de nosotros lo disfrutábamos de hecho. "Sacad ahora." ¿Has vivido cerca de Dios últimamente y estás muy feliz? "Sacad ahora." Si te ha llenado hasta el borde, Sacad ahora; porque, si intentas almacenarlo, se volverá inútil. El egoísmo lo envenenará todo.”

DAVID GUZIK

“Esto requirió de fe de parte de los criados. ¡Imaginen cuánto se hubiera molestado el maestresala si le hubieran llevado a probar agua! Sin embargo, por fe, obedecieron la palabra de Jesús.”

COMENTARIO BIBLICO MUNDO HISPANO

“El verbo sacad (v. 8), juntamente con el adverbio ahora, es un mandato con énfasis en una obediencia inmediata, como dicen en Chile: “al tiro”. Encargado del banquete es lit. “el principal de la sala de fiesta”, un término usado en el NT sólo aquí y en el v. 9. Algunos sugieren que se trata de un sirviente que tendría el deber de probar la comida y la bebida antes de ofrecerla a los demás. Otros opinan que se refiere a uno de los huéspedes seleccionado para presidir en el banquete, según la costumbre de los griegos y los romanos.”

JUAN CALVINO

“Por la misma razón que antes, Cristo quiso que el maestro de la fiesta probara el sabor del vino antes de que lo probara él mismo o cualquier otro de los invitados; y la prontitud con que los siervos le obedecen en todas las cosas nos muestra la gran reverencia y respeto con que lo tenían. El evangelista le da el nombre del maestro de la fiesta al que tenía el encargo de preparar el banquete y arreglar las mesas; no porque el banquete fuera costoso y magnífico, sino porque las honorables denominaciones tomadas del lujo y el esplendor de los ricos se aplican incluso a los matrimonios de los pobres.

Pero es maravilloso que Cristo, que es maestro de sobriedad, suministre una gran cantidad de vino y del mejor vino. Respondo, cuando Dios nos da diariamente una gran cantidad de vino, es nuestra culpa si su bondad es un entusiasmo por el lujo; pero, en cambio, es una prueba indudable de nuestra sobriedad, si somos parcos y moderados en medio de la abundancia; mientras Pablo se jacta de haber aprendido a saber tanto cómo estar satisfecho como tener hambre (Filipenses 4:12).”

ALBERT BARNES

Sacad ahora… Este mandato fue dado a los sirvientes. Demostró que el milagro había sido forjado inmediatamente. Tan pronto como se llenaron, se ordenó a los sirvientes que lo llevaran al gobernador de la fiesta. Jesús no hizo ningún alarde al respecto, y ni siquiera parece que se acercó a las tinajas. Él lo quiso y se hizo. Este fue un claro ejercicio del poder divino, y hecho de tal manera que no dejara ninguna duda de su realidad.”

JOHN TRAPP

“¿No convierte Cristo cada día el agua en vino, cuando del agua que cae sobre la vid y preparada por el calor del sol, produce la uva, de donde se saca el vino? “Porque mejores son tus amores que el vino.” (Cant. 1:2).”

J.C RYLE

“Fue en este momento, sin duda, cuando se obró el milagro. Por medio de un acto de su voluntad, nuestro Señor transformó el contenido de las tinajas. Lo que se había vertido en ellas era agua. Para Aquel que creó la viña y que hizo que diera uvas desde el principio, el cambio era completamente sencillo. Aquel capaz de crear materia de la nada podía con mucha mayor facilidad transformar una clase de materia en otra.”

J. WALVOORD – R. ZUCK

“Probablemente, las tinajas de agua se encontraban afuera de la casa. El maestresala, el encargado de la festividad, no podía saber que estaba bebiendo de las tinajas de la purificación; para un judío esto habría sido inconcebible. Los siervos sirvieron el agua que se había convertido en vino.”

XAVIER LEON DUFOUR

“Solamente cuando, por orden de Jesús, el agua es sacada de las tinajas y llevada al maestresala, es cuando se convierte en vino: «Sacadlo ahora y llevadlo...»; la palabra «ahora», no requerida por el contexto, subraya que ha llegado el tiempo de las bodas escatológicas. La tradición sinóptica introducía el ministerio de Jesús por una declaración soberana: «El reino de Dios está ahí» (Mc 1,15 par).

Aquí comienza una era nueva que, en su novedad, está en armonía con la promesa. En Juan, la acción simbólica de Jesús ocupa el lugar de la proclamación sinóptica; muestra de forma figurada que, por la presencia de Jesús, en quien se unen el cielo y la tierra (1,51), va a realizarse la alianza de Dios con los hombres. Es un momento inaugural y se actualizará a lo largo de la vida de la Iglesia, en la que se sacará y saboreará cada día el producto del agua y de la palabra. Este «ahora» abre a una presencia que ya no cesará jamás.”

LEON MORRIS

“La siguiente orden de Jesús es “Sacad ahora un poco” y luego, “Llevadlo al maestresala”. Está claro que les dice que “saquen” de las tinajas de las que veníamos hablando. Pero como el verbo que aquí aparece es el verbo que normalmente se usa para “sacar agua de un pozo”, Westcott, entre otros, sugiere que Jesús les dice que saquen agua del pozo y que lo lleven directamente a la mesa presidencial. Podría ser cierto, pero, entonces, ¿para qué se mencionan las tinajas de piedra, y por qué Jesús ordena que las llenen de agua? Vemos que la teoría de Westcott no tiene mucho sentido.

Además, no se menciona el suceso de cualquier manera, sino que incluso se dan detalles: las llenaron hasta el borde. Si se dan tantos detalles, debe de ser importante y tener relación con el suceso siguiente. El verbo también se usaba para sacar agua de grandes vasijas, por lo que no hay por qué dudar que sea esto precisamente lo que se está describiendo en este pasaje.”

FRANCIS MOLONEY

“(Los sirvientes) habían echado el agua y saben que el vino es el resultado de una cadena de respuestas o reacciones a una serie de «palabras»: la palabra de la madre sobre la palabra de su hijo (v. 5) y las dos palabras de Jesús (w. 7-8). La importancia de aceptar la «palabra» de Jesús es un tema crucial.”

SAMUEL P. MILLOS

“En el pasaje aparecen dos ocasiones que la demuestran. Primeramente les había dicho llenad y llenaron; ahora les ordena llevad y llevaron. ¿Qué sacaron los criados obedeciendo a Jesús? ¿Era agua que luego se convertiría en vino, o era ya vino en que el agua se habría convertido? No es posible determinar esto, aunque tal vez, siguiendo el relato en el siguiente versículo, fuese agua que se convertía inmediatamente en vino. No tiene importancia alguna; el hecho es que se producía un milagro admirable que todos podían verificar.

Es muy posible que el maestresala no estuviese al tanto de estas instrucciones de Jesús y que su única preocupación en aquellos momentos era la de cómo solventar el problema de la falta de vino, como se aprecia por el siguiente versículo. El tenía que gustar el vino que iba a ser servido y comprobar que era suficiente para cada momento de la celebración. A Él llevan los servidores una gran provisión de vino cuando había verificado que escaseaba. La narración de Juan va disponiendo en todo momento al lector para dirigirlo, no tanto hacia la señal que se producía, sino hacia el Autor de ella. Lo que interesa aquí es que todos entiendan en quien podían depositar la fe. El Hijo de Dios, bajo el aspecto de un hombre, era realmente el que podía actuar sobre la naturaleza y transformar la situación porque es el Autor de la creación (1:3).”

SAN AGUSTIN

“Y ¿qué hizo Jesús en la boda? De agua, vino. ¡Asombroso poder! Ahora, pues, quien se dignó hacer tal maravilla, se dignó carecer de todo. Quien hizo el agua vino, bien pudo hacer de las piedras pan; el poder era igual1, mas entonces la sugerencia venía del diablo, y Cristo no lo hizo. Sabéis, en efecto, que, cuando fue tentado el Señor Cristo, le incitaba el diablo a esto. Tuvo hambre, y la tuvo por dignación y porque también eso era humillarse. Estuvo hambriento el Pan, fatigado el Camino, herida la Salud, muerta la Vida. Teniendo, pues, hambre, como sabéis, le dijo el tentador: Si eres el Hijo de Dios, di que se hagan pan estas piedras; al que respondió él para enseñarte a ti a responderle, como lucha el emperador para que los soldados se adiestren en luchar.

¿Qué le respondió? No de solo pan vive el hombre, sino de toda palabra de Dios. Y no hizo panes de las piedras él, que cierto pudo hacer eso, cual hizo del agua vino. Tanto le costaba, en efecto, hacer pan de una piedra; mas no lo hizo para darle al tentador con la puerta en el hocico; pues al tentador no se le vence si no se le desprecia. En venciendo que venció al diablo tentador, vinieron los ángeles y le sirvieron de comer. Pudiendo como podía tanto, ¿por qué no hizo aquello e hizo esto? Leed, o mejor, recordad, lo que ha poco se os decía cuando esto hizo, es decir, vino del agua. ¿Qué añadió el evangelista? Y creyeron en él sus discípulos. ¿Habría creído el diablo?”

WILLIAM HENDRIKSEN

“Parece ser que lo que aquellos hombres sacaron era agua (versículo 9) que se transformó inmediatamente en vino. Sin embargo, el escritor no quiere dar la idea de que sólo sacaron una pequeña parte del agua y éste se tranformó en vino. El sentido, por el contrario, más bien parece ser: continuad llevando (ferete) vino. Volvieron a sacar una y otra vez. Y a medida que iban sacando el agua de aquellas tinajas que contenían entre 390 y 540 litros, ésta se iba transformando inmediatamente en vino.”

JAMES SMITH

“«El agua [fue] hecha vino.» El primer milagro de Moisés, por quien fue dada la ley, fue transformar agua en sangre. El primer milagro de Aquel por quien vinieron la gracia y la verdad fue transformar el agua en vino. La sangre habla de juicio, el vino de plenitud de gozo. La misericordia más común en la vida puede ser cambiada por Él en la más rica de las bendiciones. Y no solo las misericordias comunes, sino que también puede tomar a hombres del común, como Pedro y Juan, y transformarlos mediante su maravilloso poder en vasos idóneos para el uso del Maestro.

Cada alma convertida a Dios ha recibido de una manera definida y así de eficaz por el Señor Jesucristo como cuando transformó el agua en vino. La ejecución de esta señal fue la patentización de su capacidad de hacer nuevas todas las cosas. ¿Creéis que puedo hacer esto? Presentaos a Dios, y así «transformaos por medio de la renovación de vuestra mente» (Rom_12:1, Rom_12:2).”

MATTHEW HENRY – FRANCISCO LACUEVA

“El milagro se llevó a cabo instantáneamente y de una forma que lo engrandeció sobremanera. Efectivamente, tan pronto como llenaron las tinajas, dijo Jesús: «Sacad ahora» (v. Jua_2:8), y fue hecho, sin más ceremonia y a la vista misma de los asistentes. Lo mismo puede hacer sin decir una sola palabra, con sola su voluntad. Cristo hace grandes cosas sin ruido; obra cambios estupendos de manera oculta, fuera de toda perplejidad e inseguridad.

Aunque era su primer milagro, lo llevó a cabo con plena confianza y quiso que el maestresala fuera el primer testigo: «llevadlo al maestresala». Como el tiempo del verbo griego es presente de imperativo, el sentido es: «sacad de poco en poco e id llevándoselo al maestresala». Discuten los intérpretes si el agua se convirtió en vino dentro de las tinajas, o si se iba convirtiendo en vino conforme sacaban el agua los sirvientes.

A la vista del versículo Jua_2:9, W. Hendriksen piensa fundadamente que el agua se iba convirtiendo en vino conforme la iban sacando de las tinajas. Por supuesto, Jesús convirtió el agua en vino para que se bebiera. Las obras de Cristo son hechas para el uso. ¿Se te ha tornado el agua en vino? ¿Te ha concedido el Señor nuevo conocimiento o nuevas gracias? Es para que te aproveches de ello; por tanto, saca ya ahora. Los dones de Dios son para usarlos.”

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