|
EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3
VERSICULO 4 |
|||
|
RV1960 |
NVI1999 |
BTX4 |
|
|
Nicodemo
le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por
segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? |
¿Cómo
puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? —preguntó Nicodemo—. ¿Acaso puede
entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer? |
Le
dice Nicodemo: ¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Puede acaso entrar
por segunda vez en el vientre de su madre y nacer? |
|
|
TR+ |
INA27+ |
VUL |
|
|
λεγειG3004 V-PAI-3S
προςG4314 PREP αυτονG846 P-ASM οG3588 T-NSM νικοδημοςG3530 N-NSM πωςG4459
ADV-I δυναταιG1410 V-PNI-3S ανθρωποςG444 N-NSM γεννηθηναιG1080 V-APN
γερωνG1088 N-NSM ωνG1510 V-PAP-NSM μηG3361 PRT-N δυναταιG1410 V-PNI-3S
ειςG1519 PREP τηνG3588 T-ASF κοιλιανG2836 N-ASF τηςG3588 T-GSF μητροςG3384
N-GSF αυτουG846 P-GSM δευτερονG1208 ADV εισελθεινG1525 V-2AAN καιG2532 CONJ
γεννηθηναιG1080 V-APN |
λεγει G3004:V-PAI-3S Está diciendo
προς G4314:PREP hacia αυτον G846:P-ASM a él [ο] G3588:T-NSM el νικοδημος
G3530:N-NSM Nicodemo πως G4459:ADV-I ¿Cómo δυναται G1410:V-PNI-3S está siendo
capaz ανθρωπος G444:N-NSM hombre γεννηθηναι G1080:V-APN ser nacido γερων
G1088:N-NSM viejo ων G1510:V-PAP-NSM siendo? μη G3361:PRT-N ¿No δυναται
G1410:V-PNI-3S está siendo capaz εις G1519:PREP hacia dentro την G3588:T-ASF
a la κοιλιαν G2836:N-ASF cavidad της G3588:T-GSF de la μητρος G3384:N-GSF
madre αυτου G846:P-GSM de él δευτερον G1208:ADV segunda (vez) εισελθειν
G1525:V-2AAN entrar και G2532:CONJ y γεννηθηναι G1080:V-APN ser nacido? |
dicit
ad eum Nicodemus quomodo potest homo nasci cum senex sit numquid potest in
ventrem matris suae iterato introire et nasci |
|
|
KJV |
|||
|
Nicodemus saith unto
him, How can a man be born when he is old? can he enter the second time into
his mother's womb, and be born? |
|||
|
TCB |
|||
|
¿Cómo
puede? Jua_3:3; Jua_4:11, Jua_4:12;
Jua_6:53, Jua_6:60; 1Co_1:18; 1Co_2:14. |
|||
COMENTARIOS:
GEORGE WHITEFIELD
“El
logro de esta real religión interior es una obra de tan gran dificultad, que
Nicodemo, un doctor y maestro erudito en Israel, pensó que era del todo
imposible, y por lo tanto preguntó a nuestro bendito Señor sin saberlo: "¿Cómo puede ser esto?" Y,
verdaderamente, rectificar una naturaleza desordenada, mortificar nuestras
pasiones corruptas, convertir las tinieblas en luz, despojarnos del hombre
viejo y vestirnos del nuevo hombre, y así tener la imagen de Dios reinstalada en
el alma, o, en una palabra, "nacer
de nuevo", por muy ligero que algunos lo hagan, debe, después de todos
nuestros esfuerzos, ser admitido por el hombre como un imposible. Es verdad, que
se dice que el yugo de Cristo es un yugo suave o de gracia, y su carga ligera; pero
entonces es sólo para aquellos a quienes se les ha dado la gracia para
soportarla y traerla.”
WARREN WIERSBE
“De
nuevo vemos la ceguera de los pecadores: este bien educado líder religioso,
Nicodemo, ¡no entendió lo que quería decir el Salvador! Jesús estaba hablando
de un nacimiento espiritual, pero Nicodemo pensaba sólo en el nacimiento
físico. La situación no es diferente hoy. Cuando uno le habla a la gente de la
necesidad de nacer de nuevo, a menudo ella empieza a hablar de su herencia religiosa
familiar, su membresía en la iglesia, ceremonias religiosas y cosas por el
estilo.”
SAN JUAN CRISOSTOMO
“¿Cómo? Le llamas maestro, dices que ha
venido de Dios, ¿y no aceptas sus palabras, sino que pronuncias una frase que
puede molestar muchísimo? La palabra «cómo»
expresa la duda de quien no cree mucho, sino que permanece apegado a las cosas
terrenas. También Sara rió diciendo «cómo».
Y muchos son quienes, formulando de ese modo sus preguntas, perdieron la fe.
También
los herejes, por emplear demasiado esa palabra, permanecen en la herejía. Dicen
unos: ¿«cómo» se ha encarnado? Otros: ¿«cómo» ha nacido? Y así someten la
sustancia infinita a la debilidad de sus elucubraciones. Sabedores de eso,
debemos evitar toda curiosidad impertinente.
Quienes
formulan tales preguntas nunca sabrán «cómo» han sucedido esas cosas y acabarán
por abandonar la verdadera fe. Por eso, mientras, dudoso, Nicodemo pregunta el «cómo»,
pues había entendido que lo dicho por Cristo se refería también a él, está turbado,
perdido, se siente a disgusto.
Había
acudido a Cristo convencido de que era un simple hombre, y escucha ahora de El
cosas demasiado grandes para que puedan provenir de un simple hombre, cosas que
nadie oyó jamás. Trata de elevar su mente a la altura de esas palabras, pero se
encuentra en tinieblas, no halla reposo, se ve desbordado y a cada momento se
viene abajo su fe. Por eso, pretendiendo lo imposible, insiste para convencer a
Cristo de que hable más claramente. Dice: ¿Puede
acaso un hombre volver a entrar en el seno materno y volver a nacer? Notad
cómo, cuando interpreta las cosas espirituales con el propio raciocinio, dice
ridiculeces y parece delirar como un borracho cuando investiga demasiado
curiosamente y contra el beneplácito divino las verdades que le han sido dichas,
no resignándose sencillamente con prestar confianza a la fe.
Nicodemo
oyó hablar de nacimiento y no entendió que se trataba de uno espiritual. Rebajó
las palabras de Cristo al nivel de la carne e intentó constreñir una verdad tan
grande y sublime dentro del orden natural de las cosas. Por eso anda ahora tras
espejismos y dice cosas ridiculas. A ese propósito decía san Pablo: El hombre carnal no entiende las cosas del
espíritu. A pesar de lo cual, Nicodemo conserva el debido respeto por
Cristo. No se rió de lo oído y, considerando imposible la cosa, calló. Dos
cosas, sobre todo, debían dejarle perplejo: semejante nacimiento y el Reino de Dios.
Hasta ese momento, entre los judíos nunca se había oído hablar de «Reino» y menos aún de un tal nacimiento. Nicodemo se detuvo
especialmente en este último, porque le había impresionado de modo particular.
Sabiendo
esto, no queramos juzgar con nuestra razón las cosas divinas, no las rebajemos
al nivel del orden natural ni las tengamos por sometidas a la necesidad de la
naturaleza.
Creamos en lo afirmado por la Escrituras y sean piadosos todos nuestros pensamientos. Quien pregunta con demasiada curiosidad no obtendrá ningún provecho, y no sólo no encontrará lo que busca, sino que cargará con los más graves castigos. Has escuchado que Cristo nos regenera. Cree lo que has oído y no preguntes el «cómo», no sea que así te cierres la posibilidad de esa regeneración. Verdaderamente, eso sería el colmo de la ingratitud.”
A.W PINK
“Aquí
estaba la prueba positiva de que este gobernante de los judíos carecía por
completo en discernimiento espiritual, y completamente incapaz de conocer las
cosas de Dios. El Salvador se había expresado en términos simples, y sin
embargo, este maestro de Israel perdió por completo Su significado.
Cuán
cierto es que "el hombre natural no
percibe las cosas del Espíritu de Dios; porque para él son locura, y no las
puede conocer, porque se han de discernir espiritualmente." (1 Cor.
2:14), y para tener discernimiento espiritual es necesario que el hombre nazca
de nuevo. Hasta entonces es ciego, incapaz de ver las cosas de Dios.”
DAVID GUZIK
“En
su descripción de un nuevo nacimiento, Jesús recordó un tema familiar de las
promesas del Antiguo Testamento de un Nuevo Pacto (Deuteronomio 30:1-6,
Jeremías 23:1-8, Jeremías 31:31-34,Jeremías 32:37-41, Ezequiel 11:16-20,
Ezequiel 36:16-28, Ezequiel 37:11-14, 37:21-28). Estos pasajes hicieron
esencialmente tres promesas en el Nuevo Pacto.
·
La reunión de Israel.
·
La purificación y transformación espiritual del pueblo de Dios.
·
El reinado del Mesías sobre Israel y todo el mundo.
i.
En el tiempo de Jesús, la enseñanza común entre el pueblo judío era que los primeros
dos aspectos del Nuevo Pacto habían sido
cumplidos. Ellos veían a Israel reunido – por lo menos en parte – después
del exilio en Babilonia.
Veían
fuertes movimientos espirituales como los fariseos, los cuales creían que
cumplían la promesa de transformación espiritual. Lo único que estaban esperando
era el reinado del Mesías.
ii.
Es por eso que la afirmación de Jesús sobre el nuevo nacimiento era tan extraña
para Nicodemo. Él pensaba que el pueblo judío ya lo tenía; ciertamente no lo
estaban buscando. Solo buscaban al triunfante Mesías.”
LUIS PALAU
“Nicodemo
creía, como creen muchos hoy en día, que para poder entrar al reino de Dios hay
que nacer física o materialmente, con dinero, con esfuerzo propio y con buenas obras.”
JOHN MACARTHUR
“Ciertamente,
este fariseo altamente educado no era tan obtuso como para haber malinterpretado
las palabras de Jesús en un sentido literal simplista. Sabía que nuestro Señor no
estaba hablando de renacer físicamente, pero
respondió en el contexto de la analogía del Señor. ¿Cómo podría él comenzar
de nuevo si volvía al principio? Jesús le estaba diciendo que entrar a la
salvación de Dios no era un asunto de sumarle algo a sus esfuerzos ni de
aumentar su devoción religiosa, sino de
cancelar todo y volver a comenzar.
Al
mismo tiempo, no comprendía Nicodemo el sentido total de lo que eso significaba.
La perplejidad manifiesta en sus preguntas revela confusión por la declaración
de Cristo. Jesús le estaba pidiendo algo que no era posible humanamente (nacer
de nuevo); Él estaba haciendo que la entrada al reino no fuera contingente a
algo que pudiera obtenerse por esfuerzos humanos. Pero, si era cierto, ¿qué
significaba esto para el sistema de Nicodemo cuya base estaba en las obras? Si
el renacimiento espiritual, al igual que el renacimiento físico, era imposible
desde el punto de vista humano, ¿dónde quedaba este fariseo justo a sus propios
ojos?
Lejos
de minimizar las exigencias del evangelio, Jesús confrontó a Nicodemo con el
reto más difícil que pudo ponerle. No sorprende que Jesús les dijera después a
sus discípulos: “Hijos, ¡cuán difícil les
es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!”(Mr.
10:24). El llamamiento de Jesús a nacer de nuevo reta a este judío
extremadamente religioso a admitir la bancarrota espiritual y a abandonar todo
aquello en lo cual confiaba para la salvación. Es esto exactamente lo que hizo
Pablo, como lo declaró en Filipenses 3:8-9:
Y ciertamente, aun estimo todas las
cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi
Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar
a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la
ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.”
WOLFGANG MUSCULUS
“¿Cómo
puede un hombre nacer cuando es viejo? Y, ¿cómo puede ser esto? Esta es la voz
de la razón humana confundida con pensamientos carnales. En materia de fe dice:
¿Cómo puede ser esto? Entre los réprobos, esta voz habla de burla porque la enseñanza
del Espíritu es una locura para ellos. ¿Cómo, dicen, puede Dios hacerse carne?
¿Cómo puede una virgen dar a luz? ¿Cómo puede un hombre crucificado, muerto y
enterrado ser el Salvador del mundo? ¿Cómo puede un hombre muerto volver a la
vida? ¿Cómo puede el agua eliminar los pecados? ¿Cómo puede dar su carne por
comida? La razón incrédula condena y ridiculiza estos y otros misterios de
nuestra fe como tonterías.
Pero
entre los elegidos que aún no han nacido de nuevo, esta voz no habla en son de
burla, sino que pregunta, ¿Cómo puede ser esto? O no entiende lo que se dice y se
ve obligado a preguntar por el buen sentido, como lo hace Nicodemo aquí. O
incluso si entiende lo que se dice, está tan asombrado por lo inusual de la
cosa que se ve obligado a preguntarse cómo puede suceder lo que se dijo. Por lo
tanto, Sara dice: ¿Cómo daré a luz a los noventa años? Y la virgen bendita
dice: ¿Cómo puede suceder esto, si no he conocido hombre? Aunque estas
preguntas proceden de la razón humana, que ignora las cosas celestiales, son
dignas de instrucción por la gracia del Señor más bondadoso porque no se
plantean para ridiculizarlas, sino para buscar la verdad. Y es por eso que a
Cristo no le molesta la pregunta torpe de Nicodemo; sabía que no estaba relacionado
con la maldad de los réprobos con los que condenan y ridiculizan las cosas de
Dios como tonterías.”
MATTHEW POOLE
“La
pregunta de Nicodemo descubre mucha ignorancia y debilidad, pero también mucha
sencillez y claridad en él; que no vino, como los fariseos generalmente solían
venir a Cristo, para atraparlo con preguntas capciosas, sino que trajo discendi pietatem, un deseo piadoso de
aprender de él y de ser instruido por él. Los fariseos se habían abocado a
estudiar las tradiciones de los ancianos, y habían pasado su tiempo sobre
sutilezas no productivas, en cuanto al significado de la ley; así que no
estaban en absoluto versados en las grandes cosas que conciernen al reino de
Dios.”
J.C RYLE
“[Nicodemo le dijo: ¿Cómo […]. La pregunta
de Nicodemo es precisamente una de las que una persona se siente impulsada a
plantear a causa de la ignorancia natural del hombre con respecto a las cosas
espirituales. Igual que la samaritana, en el capítulo 4, atribuyó un significado carnal a las palabras de
nuestro Señor con respecto al “agua viva” y los judíos atribuyen en el capítulo
6 un significado carnal al “pan de
Dios”, Nicodemo atribuye un significado
carnal a la expresión “nacer de nuevo”. No hay nada que le cueste más
entender al corazón del hombre en cualquier parte y época del mundo que la obra del Espíritu Santo. Nuestras
mentes están tan embrutecidas y son tan sensuales que no podemos concebir una
operación espiritual e interior. A menos que veamos y toquemos las cosas
religiosas, tardamos en creerlas.
[Siendo viejo]. Esta expresión parece
indicar que el propio Nicodemo era anciano cuando tuvo lugar esta conversación.
Si esto es así, es justo que en este caso hagamos ciertas concesiones a la lentitud
con que la edad avanzada acepta nuevas opiniones, y especialmente en cuestiones
religiosas.
Al
mismo tiempo, nos proporciona una prueba de ánimo de que ningún hombre es
demasiado anciano para convertirse. ¡Uno de los primeros conversos de nuestro
Señor fue un anciano!”
LEON MORRIS
“La
respuesta de Nicodemo refleja que ha entendido que Jesús le está hablando de un
nacimiento físico (véase otras malinterpretaciones en el comentario de 2:20).
En una situación como aquella, lo más normal hubiera sido no tomar las palabras
de Jesús de forma literal. ¿Por qué optó Nicodemo por aquella curiosa
interpretación? Quizá simplemente porque temía que su dignidad se viera
atacada.
Sabemos
que en aquella época había prosélitos que eran aceptados en la comunidad judía
como hijos recién nacidos. Nicodemo debió de creer que el término que se usaba
para los gentiles era la última palabra que debía escogerse para designar a
alguien que, además de judío, era fariseo y miembro del Sanedrín. Así que, en
vez de seguir el hilo de la conversación, opta por malinterpretar las palabras
de Jesús. Probablemente la mal interpretación fue causa de sus prejuicios, y no
de su torpeza. Quizá pensara:
«Un hombre es la suma de sus vivencias, de
las cosas que le han ocurrido a través de los años. Es un cúmulo de dudas,
incertidumbres, deseos, esperanzas, miedos y costumbres – buenas y malas – que
ha ido adquiriendo con el paso de los años. Sería fantástico poder olvidarlo
todo, y poder empezar de nuevo. Pero, ¿cómo puede ser posible? ¿Puedo volver a
entrar en el vientre de mi madre? Si un milagro así, en el ámbito físico, es
irrealizable, ¿cómo va a ser posible rehacer el ser de una persona? ¡La
regeneración es algo inverosímil!».”
FRANCIS MOLONEY
“Nicodemo
se acercó a Jesús como Rabbí, hacedor
de milagros y maestro (v 2), pero se encuentra confrontado con una afirmación
que va más lejos de su comprensión. Se repliega, entonces, sobre lo ya sabido y
hace una pregunta en la que muestra que no ha captado el significado completo
de los dos posibles sentidos de anothen
ni tampoco es capaz de salir fuera del mundo que controla y comprende.
«¿Como puede uno nacer siendo ya viejo?
¿Se puede entrar deuteron (una segunda
vez) en el seno materno y volver a nacer» (v 4) Jesús ha utilizado una palabra
(anothen) que tiene dos significados
Uno se apoya en un eje temporal-horizontal («de nuevo») y otro en un eje espacial-vertical («de lo alto») Solo si damos a anothen los dos sentidos podemos
entender las primeras palabras que Jesús dirige a Nicodemo sobre su enfoque
inicial. (v 3)
Sólo
podemos ver el reino de Dios como consecuencia de una experiencia que combina tanto lo horizontal como lo vertical,
pero Nicodemo elimina el sentido «de lo
alto» al utilizar una palabra (deuteron)
que sólo tiene un significado temporal «una
segunda vez» (v 4) Las palabras que Jesús dirige a Nicodemo exigen un
nacimiento que combina tanto la experiencia horizontal del tiempo como la
experiencia vertical de la irrupción de Dios «desde lo alto» La respuesta de Nicodemo se limita a lo horizontal,
es decir, a la experiencia de un «segundo»
nacimiento físico del seno materno, lo que es claramente imposible.”
SAN AGUSTIN
“¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?…
No conoce otro nacimiento que el de Adán y de Eva, e ignora el que se origina
de Cristo y de la Iglesia. Sólo entiende de la paternidad que engendra para la
muerte, no de la paternidad que engendra para la vida. No conoce otros padres que
los que engendran sucesores, e ignora los que, siendo inmortales, engendran
para la inmortalidad. Existen dos nacimientos; mas él sólo de uno tiene
noticia. Uno es de la tierra y otro es del cielo; uno de la carne y otro del
espíritu; uno de la mortalidad, otro de la eternidad; uno de hombre y de mujer
y otro de Cristo y de la Iglesia.
Los
dos son únicos. Ni uno ni otro se pueden repetir. ¡Qué bien comprende Nicodemo
el nacimiento de la carne! ¡Ojalá comprendas tú el nacimiento del espíritu como
él comprende el nacimiento de la carne! ¿Qué entiende Nicodemo? ¿Puede acaso el
hombre volver al vientre de su madre y renacer?
A
quienquiera que te dijese que tienes que renacer espiritualmente, contéstale
como Nicodemo: ¿Puede un hombre volver a
entrar en el vientre de su madre y renacer? Yo ya nací de Adán, ya no me puede
Adán engendrar otra vez. He nacido ya de Cristo, ya no me puede Cristo
engendrar otra vez. Como el vientre no se puede repetir, tampoco el bautismo.”
WILLIAM HENDRIKSEN
“En
su respuesta Nicodemo demuestra que no había comprendido en absoluto el profundo
significado del divino mashal “¿Cómo puede un hombre nacer cuando ya es viejo?”
Esta contestación no implica necesariamente que Nicodemo fuera un hombre viejo.
Jesús había pronunciado unas palabras que se podían aplicar a cualquier
persona.
Nicodemo,
como si quisiera mostrar el carácter absurdo de estas palabras, toma un caso extremo:
¡a quién se le ocurriría pensar que un hombre viejo realmente tenía que nacer
otra vez! Así pues Nicodemo prosiguió: No puede entrar por segunda vez en el
vientre de su madre y nacer, ¿verdad? Solo el pensarlo le parece a este fariseo
totalmente imposible. La respuesta que él espera a esta pregunta retórica es,
por supuesto, negativa. (Véase 2:19 para otros ejemplos de una crasa
interpretación literal.)”
JAMES SMITH
“Siendo
aún un mero hombre natural, Nicodemo no
podía recibir esta gran verdad espiritual. Le era locura, porque no poseía
aquella facultad por la que podía discernir cosas espirituales (1Co_2:14). Pero no fue condenado por no poder
entenderlas. Son los que aman las tinieblas en lugar de la luz los que caen en condenación (v.
Jua_3:19). Nicodemo amaba la luz de la verdad, y era un ferviente seguidor en
pos de ella. Son las tinieblas de la incredulidad
las que no comprenden la verdadera luz que ahora alumbra (Jua_1:5). Aunque
nadie puede razonar los misterios del nuevo nacimiento, esto no lo hace menos
necesario. No se le pide que lo explique, sino que reconozca su necesidad
personal del mismo. Si le fuera posible a alguien nacer de nuevo según la carne
cincuenta veces, esto en absoluto arreglaría la situación; sigue necesitando
nacer de lo alto si quiere entrar en el reino de Dios.”
JAMIESON – FAUSSET – BROWN
“La figura del nuevo nacimiento, si se aplicara sólo a los prosélitos gentiles a la religión judía, habría sido bastante inteligible a Nicodemo, estando de acuerdo con el lenguaje de aquel día; pero que los judíos mismos necesitasen un nuevo nacimiento, le era incomprensible.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario