miércoles, 19 de abril de 2023

EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3 VERSICULO 4

 


 

EVANGELIO DE JUAN CAPITULO 3 VERSICULO 4

RV1960

NVI1999

BTX4

Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? —preguntó Nicodemo—. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?

Le dice Nicodemo: ¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?

TR+

INA27+

VUL

λεγειG3004 V-PAI-3S προςG4314 PREP αυτονG846 P-ASM οG3588 T-NSM νικοδημοςG3530 N-NSM πωςG4459 ADV-I δυναταιG1410 V-PNI-3S ανθρωποςG444 N-NSM γεννηθηναιG1080 V-APN γερωνG1088 N-NSM ωνG1510 V-PAP-NSM μηG3361 PRT-N δυναταιG1410 V-PNI-3S ειςG1519 PREP τηνG3588 T-ASF κοιλιανG2836 N-ASF τηςG3588 T-GSF μητροςG3384 N-GSF αυτουG846 P-GSM δευτερονG1208 ADV εισελθεινG1525 V-2AAN καιG2532 CONJ γεννηθηναιG1080 V-APN 

λεγει G3004:V-PAI-3S Está diciendo προς G4314:PREP hacia αυτον G846:P-ASM a él [ο] G3588:T-NSM el νικοδημος G3530:N-NSM Nicodemo πως G4459:ADV-I ¿Cómo δυναται G1410:V-PNI-3S está siendo capaz ανθρωπος G444:N-NSM hombre γεννηθηναι G1080:V-APN ser nacido γερων G1088:N-NSM viejo ων G1510:V-PAP-NSM siendo? μη G3361:PRT-N ¿No δυναται G1410:V-PNI-3S está siendo capaz εις G1519:PREP hacia dentro την G3588:T-ASF a la κοιλιαν G2836:N-ASF cavidad της G3588:T-GSF de la μητρος G3384:N-GSF madre αυτου G846:P-GSM de él δευτερον G1208:ADV segunda (vez) εισελθειν G1525:V-2AAN entrar και G2532:CONJ y γεννηθηναι G1080:V-APN ser nacido?

dicit ad eum Nicodemus quomodo potest homo nasci cum senex sit numquid potest in ventrem matris suae iterato introire et nasci 

KJV

Nicodemus saith unto him, How can a man be born when he is old? can he enter the second time into his mother's womb, and be born?

TCB

¿Cómo puede? Jua_3:3; Jua_4:11, Jua_4:12; Jua_6:53, Jua_6:60; 1Co_1:18; 1Co_2:14.

 

COMENTARIOS:

GEORGE WHITEFIELD

“El logro de esta real religión interior es una obra de tan gran dificultad, que Nicodemo, un doctor y maestro erudito en Israel, pensó que era del todo imposible, y por lo tanto preguntó a nuestro bendito Señor sin saberlo: "¿Cómo puede ser esto?" Y, verdaderamente, rectificar una naturaleza desordenada, mortificar nuestras pasiones corruptas, convertir las tinieblas en luz, despojarnos del hombre viejo y vestirnos del nuevo hombre, y así tener la imagen de Dios reinstalada en el alma, o, en una palabra, "nacer de nuevo", por muy ligero que algunos lo hagan, debe, después de todos nuestros esfuerzos, ser admitido por el hombre como un imposible. Es verdad, que se dice que el yugo de Cristo es un yugo suave o de gracia, y su carga ligera; pero entonces es sólo para aquellos a quienes se les ha dado la gracia para soportarla y traerla.”

WARREN WIERSBE

“De nuevo vemos la ceguera de los pecadores: este bien educado líder religioso, Nicodemo, ¡no entendió lo que quería decir el Salvador! Jesús estaba hablando de un nacimiento espiritual, pero Nicodemo pensaba sólo en el nacimiento físico. La situación no es diferente hoy. Cuando uno le habla a la gente de la necesidad de nacer de nuevo, a menudo ella empieza a hablar de su herencia religiosa familiar, su membresía en la iglesia, ceremonias religiosas y cosas por el estilo.”

SAN JUAN CRISOSTOMO

“¿Cómo? Le llamas maestro, dices que ha venido de Dios, ¿y no aceptas sus palabras, sino que pronuncias una frase que puede molestar muchísimo? La palabra «cómo» expresa la duda de quien no cree mucho, sino que permanece apegado a las cosas terrenas. También Sara rió diciendo «cómo». Y muchos son quienes, formulando de ese modo sus preguntas, perdieron la fe.

También los herejes, por emplear demasiado esa palabra, permanecen en la herejía. Dicen unos: ¿«cómo» se ha encarnado? Otros: ¿«cómo» ha nacido? Y así someten la sustancia infinita a la debilidad de sus elucubraciones. Sabedores de eso, debemos evitar toda curiosidad impertinente.

Quienes formulan tales preguntas nunca sabrán «cómo» han sucedido esas cosas y acabarán por abandonar la verdadera fe. Por eso, mientras, dudoso, Nicodemo pregunta el «cómo», pues había entendido que lo dicho por Cristo se refería también a él, está turbado, perdido, se siente a disgusto.

Había acudido a Cristo convencido de que era un simple hombre, y escucha ahora de El cosas demasiado grandes para que puedan provenir de un simple hombre, cosas que nadie oyó jamás. Trata de elevar su mente a la altura de esas palabras, pero se encuentra en tinieblas, no halla reposo, se ve desbordado y a cada momento se viene abajo su fe. Por eso, pretendiendo lo imposible, insiste para convencer a Cristo de que hable más claramente. Dice: ¿Puede acaso un hombre volver a entrar en el seno materno y volver a nacer? Notad cómo, cuando interpreta las cosas espirituales con el propio raciocinio, dice ridiculeces y parece delirar como un borracho cuando investiga demasiado curiosamente y contra el beneplácito divino las verdades que le han sido dichas, no resignándose sencillamente con prestar confianza a la fe.

Nicodemo oyó hablar de nacimiento y no entendió que se trataba de uno espiritual. Rebajó las palabras de Cristo al nivel de la carne e intentó constreñir una verdad tan grande y sublime dentro del orden natural de las cosas. Por eso anda ahora tras espejismos y dice cosas ridiculas. A ese propósito decía san Pablo: El hombre carnal no entiende las cosas del espíritu. A pesar de lo cual, Nicodemo conserva el debido respeto por Cristo. No se rió de lo oído y, considerando imposible la cosa, calló. Dos cosas, sobre todo, debían dejarle perplejo: semejante nacimiento y el Reino de Dios. Hasta ese momento, entre los judíos nunca se había oído hablar de «Reino» y menos aún de un tal nacimiento. Nicodemo se detuvo especialmente en este último, porque le había impresionado de modo particular.

Sabiendo esto, no queramos juzgar con nuestra razón las cosas divinas, no las rebajemos al nivel del orden natural ni las tengamos por sometidas a la necesidad de la naturaleza.

Creamos en lo afirmado por la Escrituras y sean piadosos todos nuestros pensamientos. Quien pregunta con demasiada curiosidad no obtendrá ningún provecho, y no sólo no encontrará lo que busca, sino que cargará con los más graves castigos. Has escuchado que Cristo nos regenera. Cree lo que has oído y no preguntes el «cómo», no sea que así te cierres la posibilidad de esa regeneración. Verdaderamente, eso sería el colmo de la ingratitud.”

A.W PINK

“Aquí estaba la prueba positiva de que este gobernante de los judíos carecía por completo en discernimiento espiritual, y completamente incapaz de conocer las cosas de Dios. El Salvador se había expresado en términos simples, y sin embargo, este maestro de Israel perdió por completo Su significado.

Cuán cierto es que "el hombre natural no percibe las cosas del Espíritu de Dios; porque para él son locura, y no las puede conocer, porque se han de discernir espiritualmente." (1 Cor. 2:14), y para tener discernimiento espiritual es necesario que el hombre nazca de nuevo. Hasta entonces es ciego, incapaz de ver las cosas de Dios.”

DAVID GUZIK

“En su descripción de un nuevo nacimiento, Jesús recordó un tema familiar de las promesas del Antiguo Testamento de un Nuevo Pacto (Deuteronomio 30:1-6, Jeremías 23:1-8, Jeremías 31:31-34,Jeremías 32:37-41, Ezequiel 11:16-20, Ezequiel 36:16-28, Ezequiel 37:11-14, 37:21-28). Estos pasajes hicieron esencialmente tres promesas en el Nuevo Pacto.

· La reunión de Israel.

· La purificación y transformación espiritual del pueblo de Dios.

· El reinado del Mesías sobre Israel y todo el mundo.

i. En el tiempo de Jesús, la enseñanza común entre el pueblo judío era que los primeros dos aspectos del Nuevo Pacto habían sido cumplidos. Ellos veían a Israel reunido – por lo menos en parte – después del exilio en Babilonia.

Veían fuertes movimientos espirituales como los fariseos, los cuales creían que cumplían la promesa de transformación espiritual. Lo único que estaban esperando era el reinado del Mesías.

ii. Es por eso que la afirmación de Jesús sobre el nuevo nacimiento era tan extraña para Nicodemo. Él pensaba que el pueblo judío ya lo tenía; ciertamente no lo estaban buscando. Solo buscaban al triunfante Mesías.”

LUIS PALAU

“Nicodemo creía, como creen muchos hoy en día, que para poder entrar al reino de Dios hay que nacer física o materialmente, con dinero, con esfuerzo propio y con buenas obras.”

JOHN MACARTHUR

“Ciertamente, este fariseo altamente educado no era tan obtuso como para haber malinterpretado las palabras de Jesús en un sentido literal simplista. Sabía que nuestro Señor no estaba hablando de renacer físicamente, pero respondió en el contexto de la analogía del Señor. ¿Cómo podría él comenzar de nuevo si volvía al principio? Jesús le estaba diciendo que entrar a la salvación de Dios no era un asunto de sumarle algo a sus esfuerzos ni de aumentar su devoción religiosa, sino de cancelar todo y volver a comenzar.

Al mismo tiempo, no comprendía Nicodemo el sentido total de lo que eso significaba. La perplejidad manifiesta en sus preguntas revela confusión por la declaración de Cristo. Jesús le estaba pidiendo algo que no era posible humanamente (nacer de nuevo); Él estaba haciendo que la entrada al reino no fuera contingente a algo que pudiera obtenerse por esfuerzos humanos. Pero, si era cierto, ¿qué significaba esto para el sistema de Nicodemo cuya base estaba en las obras? Si el renacimiento espiritual, al igual que el renacimiento físico, era imposible desde el punto de vista humano, ¿dónde quedaba este fariseo justo a sus propios ojos?

Lejos de minimizar las exigencias del evangelio, Jesús confrontó a Nicodemo con el reto más difícil que pudo ponerle. No sorprende que Jesús les dijera después a sus discípulos: “Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!”(Mr. 10:24). El llamamiento de Jesús a nacer de nuevo reta a este judío extremadamente religioso a admitir la bancarrota espiritual y a abandonar todo aquello en lo cual confiaba para la salvación. Es esto exactamente lo que hizo Pablo, como lo declaró en Filipenses 3:8-9:

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.”

WOLFGANG MUSCULUS

“¿Cómo puede un hombre nacer cuando es viejo? Y, ¿cómo puede ser esto? Esta es la voz de la razón humana confundida con pensamientos carnales. En materia de fe dice: ¿Cómo puede ser esto? Entre los réprobos, esta voz habla de burla porque la enseñanza del Espíritu es una locura para ellos. ¿Cómo, dicen, puede Dios hacerse carne? ¿Cómo puede una virgen dar a luz? ¿Cómo puede un hombre crucificado, muerto y enterrado ser el Salvador del mundo? ¿Cómo puede un hombre muerto volver a la vida? ¿Cómo puede el agua eliminar los pecados? ¿Cómo puede dar su carne por comida? La razón incrédula condena y ridiculiza estos y otros misterios de nuestra fe como tonterías.

Pero entre los elegidos que aún no han nacido de nuevo, esta voz no habla en son de burla, sino que pregunta, ¿Cómo puede ser esto? O no entiende lo que se dice y se ve obligado a preguntar por el buen sentido, como lo hace Nicodemo aquí. O incluso si entiende lo que se dice, está tan asombrado por lo inusual de la cosa que se ve obligado a preguntarse cómo puede suceder lo que se dijo. Por lo tanto, Sara dice: ¿Cómo daré a luz a los noventa años? Y la virgen bendita dice: ¿Cómo puede suceder esto, si no he conocido hombre? Aunque estas preguntas proceden de la razón humana, que ignora las cosas celestiales, son dignas de instrucción por la gracia del Señor más bondadoso porque no se plantean para ridiculizarlas, sino para buscar la verdad. Y es por eso que a Cristo no le molesta la pregunta torpe de Nicodemo; sabía que no estaba relacionado con la maldad de los réprobos con los que condenan y ridiculizan las cosas de Dios como tonterías.”

MATTHEW POOLE

“La pregunta de Nicodemo descubre mucha ignorancia y debilidad, pero también mucha sencillez y claridad en él; que no vino, como los fariseos generalmente solían venir a Cristo, para atraparlo con preguntas capciosas, sino que trajo discendi pietatem, un deseo piadoso de aprender de él y de ser instruido por él. Los fariseos se habían abocado a estudiar las tradiciones de los ancianos, y habían pasado su tiempo sobre sutilezas no productivas, en cuanto al significado de la ley; así que no estaban en absoluto versados en las grandes cosas que conciernen al reino de Dios.”

J.C RYLE

“[Nicodemo le dijo: ¿Cómo […]. La pregunta de Nicodemo es precisamente una de las que una persona se siente impulsada a plantear a causa de la ignorancia natural del hombre con respecto a las cosas espirituales. Igual que la samaritana, en el capítulo 4, atribuyó un significado carnal a las palabras de nuestro Señor con respecto al “agua viva” y los judíos atribuyen en el capítulo 6 un significado carnal al “pan de Dios”, Nicodemo atribuye un significado carnal a la expresión “nacer de nuevo”. No hay nada que le cueste más entender al corazón del hombre en cualquier parte y época del mundo que la obra del Espíritu Santo. Nuestras mentes están tan embrutecidas y son tan sensuales que no podemos concebir una operación espiritual e interior. A menos que veamos y toquemos las cosas religiosas, tardamos en creerlas.

[Siendo viejo]. Esta expresión parece indicar que el propio Nicodemo era anciano cuando tuvo lugar esta conversación. Si esto es así, es justo que en este caso hagamos ciertas concesiones a la lentitud con que la edad avanzada acepta nuevas opiniones, y especialmente en cuestiones religiosas.

Al mismo tiempo, nos proporciona una prueba de ánimo de que ningún hombre es demasiado anciano para convertirse. ¡Uno de los primeros conversos de nuestro Señor fue un anciano!”

LEON MORRIS

“La respuesta de Nicodemo refleja que ha entendido que Jesús le está hablando de un nacimiento físico (véase otras malinterpretaciones en el comentario de 2:20). En una situación como aquella, lo más normal hubiera sido no tomar las palabras de Jesús de forma literal. ¿Por qué optó Nicodemo por aquella curiosa interpretación? Quizá simplemente porque temía que su dignidad se viera atacada.

Sabemos que en aquella época había prosélitos que eran aceptados en la comunidad judía como hijos recién nacidos. Nicodemo debió de creer que el término que se usaba para los gentiles era la última palabra que debía escogerse para designar a alguien que, además de judío, era fariseo y miembro del Sanedrín. Así que, en vez de seguir el hilo de la conversación, opta por malinterpretar las palabras de Jesús. Probablemente la mal interpretación fue causa de sus prejuicios, y no de su torpeza. Quizá pensara:

«Un hombre es la suma de sus vivencias, de las cosas que le han ocurrido a través de los años. Es un cúmulo de dudas, incertidumbres, deseos, esperanzas, miedos y costumbres – buenas y malas – que ha ido adquiriendo con el paso de los años. Sería fantástico poder olvidarlo todo, y poder empezar de nuevo. Pero, ¿cómo puede ser posible? ¿Puedo volver a entrar en el vientre de mi madre? Si un milagro así, en el ámbito físico, es irrealizable, ¿cómo va a ser posible rehacer el ser de una persona? ¡La regeneración es algo inverosímil!».”

FRANCIS MOLONEY

“Nicodemo se acercó a Jesús como Rabbí, hacedor de milagros y maestro (v 2), pero se encuentra confrontado con una afirmación que va más lejos de su comprensión. Se repliega, entonces, sobre lo ya sabido y hace una pregunta en la que muestra que no ha captado el significado completo de los dos posibles sentidos de anothen ni tampoco es capaz de salir fuera del mundo que controla y comprende.

«¿Como puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Se puede entrar deuteron (una segunda vez) en el seno materno y volver a nacer» (v 4) Jesús ha utilizado una palabra (anothen) que tiene dos significados Uno se apoya en un eje temporal-horizontal («de nuevo») y otro en un eje espacial-vertical («de lo alto») Solo si damos a anothen los dos sentidos podemos entender las primeras palabras que Jesús dirige a Nicodemo sobre su enfoque inicial. (v 3)

Sólo podemos ver el reino de Dios como consecuencia de una experiencia que combina tanto lo horizontal como lo vertical, pero Nicodemo elimina el sentido «de lo alto» al utilizar una palabra (deuteron) que sólo tiene un significado temporal «una segunda vez» (v 4) Las palabras que Jesús dirige a Nicodemo exigen un nacimiento que combina tanto la experiencia horizontal del tiempo como la experiencia vertical de la irrupción de Dios «desde lo alto» La respuesta de Nicodemo se limita a lo horizontal, es decir, a la experiencia de un «segundo» nacimiento físico del seno materno, lo que es claramente imposible.”

SAN AGUSTIN

“¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?… No conoce otro nacimiento que el de Adán y de Eva, e ignora el que se origina de Cristo y de la Iglesia. Sólo entiende de la paternidad que engendra para la muerte, no de la paternidad que engendra para la vida. No conoce otros padres que los que engendran sucesores, e ignora los que, siendo inmortales, engendran para la inmortalidad. Existen dos nacimientos; mas él sólo de uno tiene noticia. Uno es de la tierra y otro es del cielo; uno de la carne y otro del espíritu; uno de la mortalidad, otro de la eternidad; uno de hombre y de mujer y otro de Cristo y de la Iglesia.

Los dos son únicos. Ni uno ni otro se pueden repetir. ¡Qué bien comprende Nicodemo el nacimiento de la carne! ¡Ojalá comprendas tú el nacimiento del espíritu como él comprende el nacimiento de la carne! ¿Qué entiende Nicodemo? ¿Puede acaso el hombre volver al vientre de su madre y renacer?

A quienquiera que te dijese que tienes que renacer espiritualmente, contéstale como Nicodemo: ¿Puede un hombre volver a entrar en el vientre de su madre y renacer? Yo ya nací de Adán, ya no me puede Adán engendrar otra vez. He nacido ya de Cristo, ya no me puede Cristo engendrar otra vez. Como el vientre no se puede repetir, tampoco el bautismo.”

WILLIAM HENDRIKSEN

“En su respuesta Nicodemo demuestra que no había comprendido en absoluto el profundo significado del divino mashal “¿Cómo puede un hombre nacer cuando ya es viejo?” Esta contestación no implica necesariamente que Nicodemo fuera un hombre viejo. Jesús había pronunciado unas palabras que se podían aplicar a cualquier persona.

Nicodemo, como si quisiera mostrar el carácter absurdo de estas palabras, toma un caso extremo: ¡a quién se le ocurriría pensar que un hombre viejo realmente tenía que nacer otra vez! Así pues Nicodemo prosiguió: No puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer, ¿verdad? Solo el pensarlo le parece a este fariseo totalmente imposible. La respuesta que él espera a esta pregunta retórica es, por supuesto, negativa. (Véase 2:19 para otros ejemplos de una crasa interpretación literal.)”

JAMES SMITH

“Siendo aún un mero hombre natural, Nicodemo no podía recibir esta gran verdad espiritual. Le era locura, porque no poseía aquella facultad por la que podía discernir cosas espirituales (1Co_2:14). Pero no fue condenado por no poder entenderlas. Son los que aman las tinieblas en lugar de la luz los que caen en condenación (v. Jua_3:19). Nicodemo amaba la luz de la verdad, y era un ferviente seguidor en pos de ella. Son las tinieblas de la incredulidad las que no comprenden la verdadera luz que ahora alumbra (Jua_1:5). Aunque nadie puede razonar los misterios del nuevo nacimiento, esto no lo hace menos necesario. No se le pide que lo explique, sino que reconozca su necesidad personal del mismo. Si le fuera posible a alguien nacer de nuevo según la carne cincuenta veces, esto en absoluto arreglaría la situación; sigue necesitando nacer de lo alto si quiere entrar en el reino de Dios.”

JAMIESON – FAUSSET – BROWN

“La figura del nuevo nacimiento, si se aplicara sólo a los prosélitos gentiles a la religión judía, habría sido bastante inteligible a Nicodemo, estando de acuerdo con el lenguaje de aquel día; pero que los judíos mismos necesitasen un nuevo nacimiento, le era incomprensible.”

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